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¿Es el gato la mascota más adecuada para mí?

¿Es el gato la mascota más adecuada para mí?

El gato es un animal de naturaleza solitaria y nocturna que evolucionó entre el desierto y la sabana, desde donde fue extendiéndose al resto del mundo. Para nosotros, el cambio más significativo en cuanto a su evolución es el que permitió su llegada a nuestro hogar como mascota. Aquí es donde nos beneficiamos de su compañía, pero también donde su bienestar depende completamente de nosotros, y solo si le conocemos verdaderamente seremos capaces de proporcionarle exactamente lo que necesita.

Para comprender al gato como especie, lo primero que debemos conocer es su comportamiento, que nada tiene que ver con el del perro ni con las leyendas medievales que han llegado hasta nuestros días o con tópicos muy extendidos por falta de información.

A este respecto, ya casi nadie se cree que el gato sea un representante del mundo de las brujas ni que cruzarse con uno de color negro arruinará su vida por la mala suerte que esto acarrea, pero sí hay que luchar todavía contra la creencia de que se trata de un animal traicionero y déspota; dos atributos del carácter humano, no del animal.

Los hábitos higiénicos del gato también hacen de él un animal muy particular y una mascota perfecta para la vida en el interior del hogar, ya que no desprende olor corporal y aprende muy fácilmente a utilizar la arena higiénica (esto ya lo hace alrededor de los 21 días de edad).

El gato es la mejor mascota para quienes adoren a los gatos, obviamente, pero también lo es para personas muy caseras o que por algún motivo se ven obligadas a permanecer en el hogar casi constantemente. También lo es para una persona que desee tener una mascota pero no tenga tiempo para sacarla a pasear, el único requisito es respetar su propia idiosincrasia, que nada tiene que ver con la del perro.
 

La importancia del comportamiento

La importancia del comportamiento

Según los estudios realizados, no son pocas las conductas del individuo que se desarrollan durante la gestación directamente influidas por el comportamiento de la madre. Por ello, siempre que sea posible es muy adecuado conocer en qué condiciones ha vivido ella durante esa fase, si bien esto no es determinante en tanto el período que va desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad es el que va a marcar principalmente al gatito para el futuro.

Es en la primera parte de este período de su vida cuando se produce la socialización (entre la segunda y la séptima semana de vida), clave a la hora de que el gatito sea más o menos sociable, es decir, que acepte con naturalidad la presencia de otros animales y de los seres humanos, así como el resto de estímulos que le llegan del exterior. Por ello, es muy importante asegurarse de que el gatito no ha sido separado de su madre y hermanos durante ese tiempo.

Aun así, todo ser vivo es susceptible de verse influido por el entorno en el que vive a lo largo de toda su vida, así que un gato puede cambiar su conducta debido al trato que reciba, tanto para bien como para mal, independientemente de la edad que tenga.

La importancia de la edad

La importancia de la edad

Cuando decidimos que nuestra mascota sea un gato, lo primero que debemos considerar es si queremos un gatito, un adulto o un ejemplar sénior. Por su importancia, no se deben elegir ejemplares con menos de 8-10 semanas, a no ser, claro está, que se trate de un gatito huérfano.

Las ventajas de elegir un gatito joven son verle crecer, enseñarle según nuestros gustos y disfrutar con sus juegos, que pueden ser verdaderamente atléticos. Por su parte, el gato adulto es un animal que tiene un carácter más hecho y que requerirá un trato diferente al de un gatito en plena formación.

En general, tanto el gato adulto como el sénior suelen llegar a casa mediante la adopción en una asociación protectora de animales, por lo que es adecuado que nos dejemos aconsejar por sus responsables en cuanto al carácter. También es bueno tener constancia de si el individuo adulto o sénior tiene alguna patología, con el fin de prestarle los cuidados sanitarios adecuados, para lo que debemos consultar con un veterinario.
 

La importancia del sexo

La importancia del sexo

Una vez que ya sabemos la edad del gato que vamos a elegir, llega el momento de decidirse por un macho o una hembra. La diferencia fundamental está en que cuando sean adultos los machos pueden y suelen marcar el territorio, es decir, nuestra casa (lo que produce un olor muy intenso); por su parte, las hembras tendrán celos periódicos, en ocasiones acompañados de maullidos muy sonoros.

Debemos destacar que es completamente errónea la opinión de que un gato debe reproducirse para llegar “a realizarse” o para que su salud no se vea mermada. El animal no tiene una escala de valores como la humana y está demostrado que su salud se ve perjudicada a largo plazo cuando no es esterilizado quirúrgicamente.  

A este respecto, hoy día la esterilización quirúrgica de ambos sexos es una práctica veterinaria con unos beneficios muy bien contrastados, entre los que está la inhibición tanto de los celos como del impulso de marcaje, por lo que el sexo del ejemplar puede pasar a un segundo plano en el momento de la decisión. Asimismo, los beneficios de la esterilización quirúrgica no solo afectan al comportamiento del gato, sino también a su salud, ya que aumenta su esperanza de vida al disminuir el riesgo de padecer determinadas enfermedades. Lo único que se debe tener muy en cuenta tras la esterilización quirúrgica es que las necesidades nutricionales cambian y se debe dar un alimento adaptado a estos requerimientos nuevos.

En qué influyen las características físicas

En qué influyen las características físicas

Si la edad y el sexo del gato son importantes a la hora de elegir nuestra mascota, también tiene importancia su aspecto, principalmente si se trata de rasgos físicos que entrañan cuidados especiales, tales como cepillados más frecuentes en los gatos de pelo largo.

Si bien el gato común sigue siendo el que tiene mayor presencia como mascota, existe un buen número de razas felinas. Desarrolladas más tardíamente que las del perro, las razas de gatos hoy día cuentan con muchos aficionados, quienes encontrarán en ellas ejemplares con unas características físicas determinadas, tales como el color del pelo y de los ojos o la complexión del cuerpo o la forma de las orejas, así como, en cierta medida, en su comportamiento.

Así, se considera que los gatos de raza Persa y Ragdoll son más tranquilos que los Siameses y Orientales, por ejemplo, aunque los dos primeros tienen el pelo bastante más largo, lo que requiere mayor tiempo a la hora de cuidarlos.
 

¿Qué hace falta?

¿Qué hace falta?
Antes de la llegada a casa de nuestra nueva mascota debemos tener preparado todo aquello que será necesario: comedero, bebedero, arenero, cama para su descanso (aunque acabará utilizando el lugar que más le guste), alimento (el que tomaba en su lugar de procedencia y, si decidimos cambiarlo, hacer una transición alimentaria correcta) y los materiales necesarios para su higiene corporal, como un cepillo adecuado a su tipo de pelo y un cortaúñas.

Por supuesto, el transportín es fundamental, ya que no solo nos servirá para transportarlo hasta nuestra casa la primera vez, sino que después será indispensable para cualquier traslado, tanto al veterinario como durante un viaje.

La seguridad en el hogar

La seguridad en el hogar

Si bien estamos totalmente convencidos de que nuestra casa es un entorno seguro para nuestro gato, lo cierto es que en ella hay peligros que nos suelen pasar inadvertidos. El principal es una ventana abierta si vivimos en un piso alto por el riesgo de que se precipite al vacío; esta es la mayor causa de asistencia veterinaria de urgencia en el gato.

En caso de que vivamos en una casa unifamiliar, no debe tener acceso al exterior si existe la posibilidad de que pueda vagabundear y sufrir algún percance. Otros enemigos silenciosos dentro del hogar son los cables, los enchufes, las bolsas de plástico, algunas plantas ornamentales por su poder tóxico para el gato, los productos químicos y los medicamentos.

Cómo actuar cuando llega a su nueva casa

Cómo actuar cuando llega a su nueva casa
Independientemente de su edad, es mejor dejar al gato en un lugar tranquilo dentro del transportín hasta que decida salir por sí mismo. Solo debemos sacarlo si él no toma la iniciativa tras mucho tiempo, en cuyo caso lo dejaremos, preferentemente, en el recipiente de la arena higiénica, desde donde irá recorriendo el nuevo entorno.

Si hay otros animales en el hogar, debemos mantenerlos separados, mejor en estancias diferentes para que se vayan habituando primero al olor y luego a la presencia directa. Esto debe hacerse tanto si la mascota residente es un perro como otro gato.

Asimismo, debemos tener mucha precaución cuando en casa hay algún niño, especialmente si es muy pequeño o si el gato no está familiarizado con los niños. En estos casos existe un riesgo real de que el gato pueda arañar en su deseo de huir del niño o que el niño pueda hacer daño al gato involuntariamente.

RECUERDA

  • El gato no es un perro, por lo que su comportamiento y necesidades nutricionales son diferentes.
  • Si elegimos un gatito, es primordial para su equilibrio temperamental que haya gozado de un período de socialización correcto, en torno a ocho semanas.
  • El gato no es una persona, así que debe recibir los cuidados que merece pero sin humanizarlo.  
  • Si no disponemos de tiempo para cepillar frecuentemente a un gato de pelo largo, es mejor elegir uno de pelo corto.
  • A la hora de elegir, el sexo del gato carece de importancia si tenemos pensado esterilizarlo quirúrgicamente.
  • Antes de que el gato llegue a casa debemos tener preparados todos los utensilios que vayamos a necesitar, desde los comederos al arenero.
  • En casa, aunque no lo parezca, hay peligros para el gato, y las ventanas abiertas son las que más riesgo suponen, seguidas de las conexiones eléctricas y los productos químicos.
  • Si hay más animales en el hogar, debemos hacer las presentaciones poco a poco, incluso si el otro animal es un gato.
  • La alimentación del gato debe estar adaptada a su edad y estado, también hay alimentos específicos para algunas razas.
  • Por sus beneficios, recomendamos la esterilización quirúrgica; solo debemos tener en cuenta que las necesidades nutricionales cambian tras la intervención.
  • La adopción de un gato adulto da una segunda oportunidad a los que fueron abandonados por sus dueños. Las asociaciones protectoras tienen muchos buscando un nuevo hogar.
 

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