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La responsabilidad de tener una mascota

La responsabilidad de tener una mascota

Optar por convivir con una mascota debería ser una de las decisiones más importantes de nuestra vida en tanto asumimos la responsabilidad de cuidar a otro ser vivo y que, como tal, necesitará unas atenciones adecuadas a su especie, entre las que se deben destacar el alojamiento, los cuidados sanitarios, la identificación, la alimentación, la higiene (tanto del propio animal como de su entorno en casa y en la calle), el proceso de educación, la realización de ejercicio, qué hacer con él durante los viajes y, lo que es más importante de lo que creemos, darle el cariño que merece.

Como parte fundamental de la responsabilidad de cuidar a un animal se debe tener en cuenta que necesita unos cuidados propios de su especie y que esto afecta no solo a tratarlos como algo más que meros objetos hermosos o herramientas útiles, sino también a lo perjudicial que puede ser para ellos humanizarlos en exceso.

El abandono nunca es una alternativa

El abandono nunca es una alternativa

Asimismo, esta responsabilidad debe asumirse durante toda la vida del animal, poniendo un énfasis muy especial en que el abandono es injusto para él, está prohibido por ley y supone una irresponsabilidad frente a la sociedad. A este respecto, España sigue siendo el país europeo que más animales abandona. De hecho, desde hace años la cifra de gatos y perros recogidos anualmente supera los 150.000.

Puestos en una balanza, los beneficios de convivir con una mascota superan con creces a los inconvenientes, pero si no estamos completamente seguros, es mejor dejarlo para otra época de nuestra vida.

Tener una mascota supone adquirir una responsabilidad, si bien es un privilegio que aporta gran satisfacción personal y ayuda a ser más felices.

Depende de nosotros

  • Tener una mascota es una decisión muy importante, ya que determinará nuestra vida durante el tiempo que viva la mascota.
  • Es nuestra responsabilidad darle los cuidados propios de su especie, entre los que está no humanizarlos innecesariamente.
  • El abandono nunca puede ser una opción, no solo es un delito sino que es inhumano e injusto.
 

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