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Malos hábitos navideños |
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| Recordemos que en la mayoría de los casos la mayor preocupación de un perro a la hora de comer es hacerse con la mayor cantidad de comida posible, y es en el periodo navideño cuando aumentan exponencialmente las posibilidades de que nuestro perro pueda hacerse con algún que otro inhabitual tesoro culinario: hay más personas por la casa a quien conquistar con su mirada implorante, hay más variedad de comida disponible y otros factores que pueden provocar que la rutina de comer de nuestro perro se vea alterada. |
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| El problema esencial en este sentido es el desequilibrio nutricional, que se puede manifestar, en primera instancia, con alteraciones ‘leves’ como diarreas o empachos, que incluso puede tornarse a graves por la muerte producida por asfixia o peritonitis tras la ingestión de restos de huesos, por ejemplo.
No obstante, aunque tengamos la suerte de que en primera instancia no detectemos ninguna de estas anomalías, al darle comida casera y extras estamos provocando otros problemas importantes a mediano y largo plazo:
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| Apetitos caprichosos: el suministro de variedad de sabores y texturas de alimentos destinados a humanos contribuye en una gran medida a que los perros se dejen de ‘conformar’ con el alimento equilibrado que les aportamos y desarrollen apetitos caprichosos. Luego nos será más difícil convencerlos de volver a tomar su alimento habitual. Aprovechamos para recordar que los dulces en todas sus formas son completamente nocivos para el perro y pueden provocar glaucoma y otras enfermedades de distinta índole. |
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Obesidad: Si acostumbramos a nuestro perro a darle sobras que contengan proteínas y grasas, por ejemplo, estamos aumentando a gran escala las posibilidades de obesidad, ya que estaremos deteriorando las ventajas nutricionales que le aporta un alimento completo y adecuado, y estamos dejando descontrolado el aporte energético en proporción al gasto que el animal efectúe de esa entrada de energía. Este descontrol es una apuesta prácticamente segura a la obesidad. |
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| Comportamiento: Para el perro, el alimentarse es una actividad social que tiene significados clave para situarse como individuo en su ‘manada’ familiar. Si le dejamos interrumpirnos en la comida y le dejamos comer a la vez que nosotros, interpretará que su puesto de miembro subordinado ‘sube’ y puede acarrear posteriores desobediencias por su parte. |
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Por todo esto, vemos que es muy importante recordar en estas fechas, así como durante todo el año, que debemos evitar dar a nuestro perro cualquier tipo de comida extra además del alimento habitual que por sus condiciones le corresponda, pues el darle añadidos resulta muy poco beneficioso para su bienestar y provoca desequilibrios nutricionales que pueden acabar en importantes problemas de salud. Ya sabemos que para asegurar la salud de nuestro perro debemos elegir un alimento completo adecuado a sus necesidades nutricionales, y mejor aún, también las específicas según sus características.
Para consultar cual es el alimento más adecuado a sus necesidades y asegurar a tu perro unas navidades saludables, puedes consultar el buscador nutricional de Royal Canin, haciendo clic aquí. |
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