Hay algunos síntomas que se asocian erróneamente a la fiebre del perro, como por ejemplo, el que tenga la trufa (nariz) seca y caliente. Estas supuestas señales de alta temperaturason completamente imprecisas, entre otras razones, porque la temperatura que percibimos al tocar la nariz de nuestro perro depende de la temperatura ambiente, de la diferencia térmica de las distintas partes de su cuerpo, del calor desprendido por nuestros dedos, e incluso de algo tan impreciso como nuestra propia sensibilidad para el frío o el calor.
La forma más segura de saber si un perro tiene fiebre es determinando con exactitud su temperatura corporal medida con un termómetro por vía rectal. Siempre será preferible que este delicado procedimiento sea efectuado por un profesional veterinario o un ATV.
Si no es posible llevarlo a un centro veterinario, podemos intentarlo en casa, pero siempre con mucho cuidado, ya que, aunque no es un procedimiento doloroso, es algo bastante incómodo para nuestro amigo, y seguramente le causará rechazo.
Por esta misma razón será conveniente utilizar un termómetro digital con la punta fina, que mide la temperatura en aproximadamente un minuto, frente a los casi tres que requiere un termómetro de mercurio. También podemos usar un poco de vaselina que facilitará su introducción, la cual debe efectuarse de manera muy delicada.
Para que no sea siempre tan traumático, podemos acostumbrar a nuestro perro desde pequeño a familiarizarse con este procedimiento, para que luego de adultos no suponga un conflicto.
Esperamos que estas referencias te sean de utilidad y te acerquen a un procedimiento tan necesario en la correcta exploración, tanto de animales sanos como enfermos, y que tiene un papel muy importante en el buen mantenimiento de su salud.