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La limpieza de las orejas
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| La higiene de las orejas de nuestro perro es un factor muy importante de su cuidado, por lo que es fundamental acostumbrarle, desde su etapa de cachorro, a la sana costumbre de limpiarle las orejas. Dicha limpieza auricular debe realizarse con regularidad, una o dos veces por semana cuando las orejas son colgantes y una vez cada quince días si son erguidas. |
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| Para los perros de orejas largas o colgantes es necesaria una mayor atención y frecuencia en la limpieza, ya que el cierre del conducto auditivo externo por el pabellón no permite una buena oxigenación de esta zona, lo que la convierte en un posible foco de infecciones. Por su parte, los perros de pelo largo suelen tener pelos en las orejas que impiden una adecuada eliminación del cerumen, por lo que será recomendable cortar los pelos de esta zona para mantenerla despejada, eso sí, siempre con mucho cuidado. |
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Para efectuar la limpieza debemos utilizar productos específicos para este fin, que podremos encontrar en clínicas veterinarias, los cuales, además de estar formulados específicamente para el animal, tienen una forma especial adaptada a su zona auricular. Para proceder, introducimos el pico del frasco en el conducto auditivo (con toda seguridad, ya que éste en el perro tiene forma de ‘L’, por lo que no corremos el riesgo de perforar el tímpano), dejamos caer un chorro del producto, retiramos el frasco y frotamos la base de la oreja unos 30 segundos. Por último, secamos la zona delicadamente con una gasa o algodón, sin presionar.
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| Esperamos que este artículo haya sido de tu interés y que te ayude a no olvidar la importancia de mantener siempre limpias las orejas de tu mejor amigo.
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