| |
| |
| |
 |
Celo y apareamiento
|
|
| Como en la mayoría de los mamíferos, la vida reproductiva de los gatos comienza con la etapa de pubertad, la cual se puede manifestar entre, aproximadamente, entre los cinco y seis meses de edad en el macho, y entre los ocho y los diez en la hembra, aunque también son determinantes otros factores como la luz o el peso.
|
| |
 |
| |
En el caso de la hembra, es importante diferenciar el comienzo de la pubertad (aptitud para ovular), con la nubilidad, que es el momento en que una gata se encuentra preparada para llevar a buen término una gestación y un parto. Por esto, no es aconsejable que una gata quede preñada en los primeros celos, ya que la estructura de su cuerpo no ha alcanzado el desarrollo total.
Además, como hemos dicho en otras ocasiones, tanto para hembras como para machos, para asegurar a nuestros felinos una vida óptima y feliz no es imprescindible que tengan una camada o que tengan una vida sexual activa, ya que la función reproductora en nuestros felinos no forma parte de su ámbito emocional, como pasa en los humanos. Por el contrario, la esterilización en los animales no destinados a la cría, conlleva importantes beneficios para la salud tanto en el caso de las hembras como de los machos.
|
| |
 |
|
En caso de darse la cópula, la fecundación es posible que tenga lugar entre 24 y 36 horas después del apareamiento, cuando uno o más espermatozoides, fecundarán uno o más óvulos, respectivamente. Por esto, cuando los gatos están en libertad, es posible que distintos gatos fecunden a una hembra, es decir se puede dar el caso de que los gatitos sean de padres diferentes.
Cuando se da la fecundación, tras una gestación de entre 63 y 68 días, la gata da a luz una camada de uno a diez gatitos, cuyo peso medio es de unos 100 g, pero puede oscilar entre los 70 y los 150 g debido a varios factores: el sexo (las hembras suelen pesar menos que los machos), la raza (las razas de mayor tamaño, como los Maine Coon, pesan más) o el tamaño de la camada (cuando ésta supera los cinco gatitos, suelen ser más pequeños).
|
|
| |
Otro factor fundamental es la alimentación de la madre en la etapa de gestación, ya que un desequilibrio alimentario, o la subalimentación de la gata, pueden ocasionar desnutrición fetal y dar como resultado gatitos más débiles y propensos a sufrir distintas patologías.
Tanto para la etapa de gestación de las gatas como para el periodo de lactancia, en Royal Canin hemos elaborado un alimento especial para cubrir nutricionalmente estas necesidades, que además está indicado para la etapa de destete de los gatitos. Si quieres conocer sus características, haz clic aquí. |
| |
|
|
|
|
|