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Oncología canina. No todo está perdido
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| Hasta hace un tiempo, la detección de un cáncer en nuestro perro nos ponía ante una decisión terrible si no podía ser operado; sin embargo, hoy día existen diversas posibilidades terapéuticas distintas a la cirugía, por ejemplo, la quimioterapia, la radioterapia y la criocirugía, además de otras disciplinas alternativas, como la homeopatía, la medicina holística y la inmunoterapia, que, sin ser consideradas curativas, pueden mejorar mucho la calidad de vida del perro enfermo de cáncer.
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El cáncer en el perro, como en el ser humano, es definido como un crecimiento celular persistente, excesivo y desordenado, que no responde a los mecanismos normales de control, por lo que produce una masa anormal que carece de finalidad, el tumor, y que genera competencia con los tejidos normales en cuanto a suministro de energía y sustratos nutritivos, por lo que acaba con el buen funcionamiento del organismo.
A este respecto, desde el momento de la fecundación, el organismo tiene un proceso de multiplicación de sus células completamente ordenado, adaptado a su propio desarrollo y necesidades. Sin embargo, existe la posibilidad de que en algún momento se produzca un desequilibrio en este proceso de regeneración celular que permite la producción de grupos celulares inservibles para el organismo y que son diferentes a las células sanas de las que proceden.
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Asimismo, el tumor que forman las células cancerosas puede estar rodeado por un tejido fibroso, en cuyo caso se dice que está encapsulado, una característica típica de los tumores benignos (con algunas excepciones).
Sin embargo, esto no es lo más frecuente, sino que suelen tener un crecimiento infiltrante e invasivo. Finalmente, cuando las células cancerosas alcanzan regiones alejadas de su origen y se implantan en la nueva localización, se produce una metástasis.
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Como ya hemos visto, muchas veces hay que recurrir a la cirugía para eliminar el tumor, siendo frecuentemente la mejor opción, algo que será valorado por el veterinario. Por ello, en cuanto tengas la menor duda sobre algún “bulto” que le salga a tu perro, lo mejor es llevarlo al veterinario para una revisión.
A pesar de resultar una enfermedad imprevisible, los expertos recomiendan llevar una vida sana. Además, muchos estudios dejan patente que ciertos cánceres se pueden prevenir o al menos reducir su incidencia, por ejemplo el de mama en las hembras mediante una castración precoz. |
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