| |
| |
| |
 |
Lo que es bueno para mí, ¿es bueno para mi gato?
|
|
| Entre el ser humano y el gato hay diferencias fisiológicas y digestivas fundamentales, que son importantes de conocer para poder saber cuáles son sus necesidades específicas reales, y de esta manera, evitar la tendencia que tienen muchos propietarios a aplicar las necesidades humanas a las felinas, ya que esto es perjudicial para la salud de nuestro querido amigo.
|
| |
 |
| |
Para empezar, el gato es un carnívoro estricto que traga el alimento sin ‘saborearlo’. Su boca tiene 30 dientes muy afilados que le ayudan a rasgar el alimento, pero casi no mastican; además, tiene muy pocas papilas gustativas y no percibe el sabor dulce (de los 9000 receptores gustativos que tiene el hombre, el gato tiene tan sólo 500).
Debido a esto, y también por tener poca actividad de enzimas digestivas en la saliva, los gatos no realizan una predigestión en la deglución como nosotros, y los alimentos llegan a su estómago más bien desmenuzados que propiamente masticados. Allí, los ácidos que contribuyen a la digestión son más fuertes que los de los humanos, permitiéndole digerir huesos y restos de presas, así como también luchar contra las bacterias nocivas que pueden entrar al organismo en las ingestas.
Además, su intestino delgado está más preparado para digerir proteínas y materias grasas, y menos preparado para digerir almidón y cereales.
A continuación, encontrarás un cuadro con una completa comparativa que resume estas diferencias fisiológico-digestivas:
|
| |
 |
| |
* La materia seca se refiere a la medición de la cantidad del alimento excluyendo su contenido de agua.
Como vemos, las diferencias entre el aparato digestivo de los seres humanos y los gatos son muy significativas, y teniéndolo en cuenta, nos será más fácil comprender la importancia de darles alimentos adaptados a sus necesidades, y lo poco conveniente que es darles alimentos considerados buenos para los humanos (yogur, leche, queso, fruta…), ya que, dándoselos, estamos desafiando a su organismo a digerir alimentos para los que no está preparado, lo que puede tener como resultado diarreas y enfermedades bucodentales, entre otras.
|
| |
| Si quieres conocer más consejos útiles que te ayuden a conocer y cuidar mejor a tu mascota, no te olvides visitar frecuentemente la sección de la web de Royal Canin ‘Información útil para tu mascota’. |
| |
|
|
|
|
|