Alimentos naturales

Alimentos naturales: lo mejor mediante la ciencia para tu gatoAunque pensemos que conocemos muy bien a nuestros gatos y nos esforcemos en darles lo mejor, lo cierto es que ellos no pueden decirnos lo que necesitan, de modo que solo hay una forma de conocer sus necesidades, a través de la ciencia.

Así, la ciencia determina que las necesidades nutricionales de los gatos varían en función de la edad, del estilo de vida, de si está esterilizado e incluso de si tiene ciertas sensibilidades y de la raza a la que pertenece. Por ello, sabemos que el gato Persa usa la parte inferior de su lengua para tomar el alimento y que el Maine Coon tiene necesidades específicas en cuanto a su extraordinario tamaño. Precisamente por detalles como estos, nosotros preparamos nuestros alimentos en función del equilibrio de nutrientes que nuestros gatos necesitan para desarrollarse plenamente.

Por esta razón, nosotros no nos centramos en los ingredientes, por muy aparentemente apetitosos que pueda parecer, al menos si no son los más adecuados para el gato. A este respecto, hay quien condena el uso de harinas de carne frente a la carne fresca, cuando la harina de carne no es más que carne fresca deshidratada, lo que no solo hace de ella una fuente de nutrientes más rica, sino que es necesaria para elaborar cualquier alimento seco.

Insistimos en que lo que el organismo utiliza son los nutrientes, es decir, las proteínas, los hidratos de carbono, las grasas, las vitaminas, etc., y estos nutrientes pueden provenir de muy diversas materias primas.

Este sería el caso de los cereales, como el maíz, el trigo y la soja, que están adquiriendo una muy mala fama nutricional en cuanto a sus beneficios para nuestros gatos, cuando no hay estudios que lo avalen; es más, lo que sí está comprobado es que los cereales son altamente digestibles, causan menos alergias que las proteínas animales y son una excelente fuente de energía, proteínas, fibra y otros nutrientes.

Otras cuestiones que sirven para medir la calidad del alimento son si la empresa cuenta con certificaciones de calidad, si dispone de sus propias plantas de producción, si desarrolla sus alimentos según criterios científicos y si es recomendada por veterinarios.

En definitiva, a la hora de elegir cuál es el alimento más adecuado para nuestro gato debemos tener en cuenta sus particularidades, como la edad, si tiene sensibilidad digestiva o está esterilizado; si muestra apetito exigente o predisposición a problemas urinarios, entre otros. Esto está por encima de argumentos meramente comerciales que, además, no aportan información precisa.