Alimentos naturales

Alimentos naturales: lo mejor mediante la ciencia para tu perroAunque pensemos que conocemos muy bien a nuestros perros y nos esforcemos por darles lo mejor, lo cierto es que ellos no pueden decirnos lo que necesitan, así que solo hay una forma de conocer sus necesidades, mediante la ciencia.

Así, la ciencia determina que las necesidades nutricionales de los perros varían en función de la edad, del tamaño, de si está esterilizado e incluso de ciertas sensibilidades y de la raza. Por ello, sabemos que el Yorkshire Terrier tiene necesidades específicas en cuanto a su extraordinario pelaje y que un San Bernardo tiene un crecimiento muy prolongado comparado con perros de menor tamaño. Precisamente por detalles como estos, nosotros preparamos nuestros alimentos en función del equilibrio de nutrientes que necesitan los perros para desarrollarse adecuadamente.

Esta es la razón por la que nosotros no nos centramos en los ingredientes, aunque puedan parecer muy apetitosos, al menos si no son los más adecuados para el perro. Por ejemplo, hay quien condena el uso de harinas de carne frente a la carne fresca, cuando la harina de carne no es más que carne fresca deshidratada, lo que no solo hace de ella una fuente de nutrientes más rica, sino que es necesaria para conseguir un alimento seco.

Insistimos en que el organismo utiliza los nutrientes, es decir, las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono, las vitaminas, los minerales, etc., y estos nutrientes pueden provenir de muy diversas materias primas.

Este sería el caso de los cereales, como el trigo, el maíz y la soja, que están adquiriendo una muy mala fama nutricional en cuanto a sus beneficios para nuestros perros, cuando no hay estudios que lo avalen; es más, está comprobado que los cereales son altamente digestibles, causan menos alergias que las proteínas animales y son una excelente fuente de energía, proteínas, fibra y otros nutrientes.

Otras cuestiones que sirven para medir la calidad del alimento son si la empresa cuenta con certificaciones de calidad, si dispone de sus propias plantas de producción, si desarrolla sus alimentos según criterios científicos y si la recomiendan los veterinarios.

En definitiva, a la hora de elegir cuál es el alimento más adecuado para nuestro perro debemos tener en cuenta sus particularidades, como la edad, si tiene sensibilidad digestiva o necesita un cuidado especial de sus huesos y articulaciones; si muestra apetito caprichoso, predisposición a problemas cardíacos o urinarios, entre otros. Esto está por encima de argumentos meramente comerciales que, además, no aportan información concreta.