Cuatro mitos sobre la capacidad cazadora del gato

La capacidad cazadora del gato es la que le impulsa a la depredaciónLa conducta predatoria del gato, esa que le impulsa a cazar cada vez que tiene ocasión, es una actividad esencial, ya que constituye la forma de conseguir presas con las cuales alimentarse, aunque no lo necesite al tratarse de una mascota.

Esta conducta primordial ha dotado al gato de una asombrosa agilidad, de la que hacen gala con la aparición de una simple mosca, por ejemplo. Igual de impresionante es la forma que tiene el gato de acechar, saltar y apresar a los pequeños animales que alcanza.

No obstante, algunos aspectos del comportamiento cazador del gato todavía hoy están sin aclarar totalmente y por ello generan muchas incógnitas a los propietarios. Estas son algunas de ellas y las explicaciones más plausibles que se conocen hasta el momento.

  • ¿Por qué los gatos castañetean los dientes cuando ven un pájaro por la ventana? Este comportamiento, que es muy frecuente de ver, suele ir acompañado de un sonido particular entrecortado que emite el gato de forma simultánea al movimiento de su mandíbula. Ocurre cuando ve al pájaro pero no puede llegar a él y cazarlo. Algunos gatos lo hacen estando en movimiento, mientras que otros lo hacen estando sentados, por ejemplo junto a una ventana. Por lo que sabemos, parece que está causado por el estado de frustración o de excitación que experimenta el gato en esta situación; claro que también puede que lo desencadene la combinación de ambos estados emocionales.
  • ¿Por qué trae presas muertas a casa? Esta conducta se observa en aquellos gatos que tienen la oportunidad de acceder al exterior (jardín, parcela, campo).Muchos propietarios interpretan que el animal está haciéndoles un ofrecimiento o un “regalo”, correspondiendo así al cariño que ellos le dan. Sin embargo, no es así, lo que los gatos hacen realmente cuando llevan presas muertas a la casa es guardar el alimento en un lugar que ellos consideran seguro y que se corresponde con su territorio habitual. De esta manera, pueden ingerir la presa poco después o guardarla para más adelante.
  • ¿Por qué los gatos juegan con sus presas? Esta es una conducta que cualquier dueño de gato habrá podido observar tanto con animales de muy pequeño tamaño (moscas, saltamontes, etc.), como con presas más grandes. Una hipótesis para este comportamiento, cuando se dirige hacia presas grandes y “peligrosas”, como podría ser una rata, por ejemplo, es que de esta forma el gato aprende a manipularla a la vez que aprende a evitar ser mordido. Otra suposición es que el gato no haya aprendido correctamente cómo debe matarse una presa, de modo que le cuesta llegar de una manera clara y precisa a las fases finales de la secuencia de caza. En los gatos, es el movimiento de la presa lo que mantiene vivo el interés por cazarla, y lanzarla de un lado a otro es una buena forma de hacer que se mueva. Por supuesto, no debe descartarse que al gato le guste simular la caza a través de un “juego”, simplemente, como hacen desde que son muy pequeños con cualquier otro objeto que no represente una presa en sí.
  • ¿Los gatos son realmente tan buenos cazadores? Podríamos suponer que hay consenso para dar respuesta a esta pregunta, pero no es así, ya que según algunas referencias la tasa de éxito de los gatos hacia sus presas se sitúa en torno al 10 por ciento; otras, en cambio, ofrecen porcentajes mucho más altos, de alrededor del 85 por ciento.