Mi gato no come, ¿qué puedo hacer?

Gato comiendo ilustrando el artículo sobre la pérdida de apetitoCuando un gato deja de comer (anorexia) o come significativamente menos de lo habitual (hiporexia), lo primero que debemos considerar es que algo está pasando. Las razones por las que un gato puede perder el apetito son diversas, si bien se pueden clasificar en dos grandes grupos: externas e internas.

Razones externas por las que el gato puede dejar de comer

  • Cambios en su entorno. Los gatos tienen perfectamente controlado su territorio y toleran muy mal los cambios. Por ello, si cambias de muebles, mucho más si cambias de casa, no te extrañe que el gato muestre falta de apetito. En este apartado también incluimos los viajes, las visitas de personas desconocidas, épocas de fiestas, los comederos nuevos y los cambios de ubicación del comedero, por citar sólo algunas causas.
  • Llegada de otro gato. Si el simple cambio de un mueble puede producir la pérdida de apetito del gato, imagínate lo que supone para él la llegada de otro gato a su territorio. Te recomendamos que sigas los consejos del artículo “La introducción de un gato nuevo en casa” para actuar de la mejor manera posible en estos casos.
  • Cambios de alimentación. Algunos gatos padecen lo que los expertos llaman neofobia alimentaria, de modo que no toleran los cambios bruscos de alimentación y dejan de comer. Estos cambios de alimentación pueden ser obligatorios, por ejemplo al cambiar de alimento de gatito a adulto o tras la esterilización. Para prevenir este rechazo, nada mejor que hacer una buena transición alimentaria, lo que además previene problemas gastrointestinales. Otra ocasión que supone un cambio de alimentación es la presencia de alguna enfermedad renal, hepática, etc. En estos casos se debe ser muy estricto a la hora de seguir las indicaciones del veterinario.
  • Intoxicaciones. Aunque una intoxicación puede ser considerada una enfermedad, la tratamos aparte porque tiene elementos exógenos que se pueden controlar, como el acceso a productos de limpieza, a plantas tóxicas, a medicamentos, etc.

Razones internas por las que un gato puede dejar de comer

  • Comportamiento reproductivo. El celo en las hembras y el impulso natural del macho en esa fase pueden causar la pérdida del apetito. Una razón más para recomendar la esterilización de los gatos de ambos sexos.
  • Un gato puede dejar de comer cuando tiene alguna enfermedad, de cualquier tipo, como los trastornos periodontales. El simple contacto del alimento con las encías puede producir un dolor suficiente para que el gato no quiera comer.
  • Los gatos mayores pueden perder el apetito, influido por la pérdida de olfato, lo que hace que el alimento no resulte tan atractivo. Otra causa muy frecuente por la que los gatos mayores dejan de comer es la pérdida de piezas dentales. Te recordamos que hay alimentos especiales para gatos mayores, que no sólo tienen unas croquetas adaptadas a su edad, sino también su composición.

¿Qué debo hacer si mi gato pierde el apetito?

  1. Visita al veterinario. Para descartar que tu gato ha dejado de comer porque tiene alguna enfermedad, lo primero que debes hacer es llevarlo al veterinario. Él hará las pruebas necesarias y te dirá el tratamiento que debes seguir.
  2. Respetar los consejos del veterinario. En ningún caso debes hacer cosas por tu cuenta a la hora de tratar a un gato que ha dejado de comer. Algo aparentemente sin importancia o “sano”, como darle un poco de pollo hervido, puede ser inadecuado en según qué casos.
  3. Cambiar la alimentación. Sólo se debe cambiar la alimentación de un gato que no come y tiene una enfermedad si lo aconseja el veterinario. Una vez descartada la presencia de enfermedad alguna que provoque la pérdida de apetito, debes seguir algunas pautas a la hora de convencer a tu gato sano para que vuelva a comer.

Cómo alimentar a un gato sano que no quiere comer su alimento habitual

  • Añadir alimentos húmedos a su dieta. La alimentación mixta seca-húmeda suele mejorar mucho la palatabilidad de la dieta diaria del gato. Sólo hay que seguir los consejos del artículo que te recomendamos.
  • Cambiar de alimento. Nunca debe ser la primera opción, pero si finalmente hay que hacerlo, primero se debe elegir un alimento que esté formulado para sus necesidades particulares (su edad, si sale de casa, si está esterilizado…). Este cambio, si tu veterinario no dice lo contrario, debe hacerse paulatinamente, ya que los cambios bruscos de alimentación no sólo pueden generar el rechazo, sino que también pueden producir trastornos gastrointestinales, como diarreas.
  • Rehidratar el alimento seco. Puede sorprender, pero algunos gatos rechazan rotundamente el alimento húmedo en lata o en sobre y, en cambio, toleran mucho mejor que le pongas su alimento seco habitual en remojo. Esto se puede hacer con agua tibia (nunca hirviendo porque altera la composición del alimento) y dejándolo el tiempo suficiente para que se ponga blandito.

¿Por qué es importante no dejar al gato sin comer?

A simple vista, el propietario de un gato puede pensar que no pasa nada si el gato no come durante unos días y lo deja con la intención de que acabe comiendo debido al hambre. Sin embargo, dejar sin comer al gato durante varios días puede ser una decisión errónea porque no puede estar más de tres-cuatro días sin ingerir alimentos. ¿Por qué? Sus órganos son muy sensibles a la falta de alimentación, especialmente el hígado, y empiezan a sufrir las consecuencias superado ese tiempo, lo que puede dejar secuelas en su salud a largo plazo.

Cómo cuidar a un gato con problemas renales

Gato tumbado ilustrando el artículo sobre cuidados de gatos con problemas renalesComo nosotros, el gato necesita limpiar su sangre de los desechos que produce su metabolismo. Entre los órganos que se encargan de esta limpieza están los riñones, especializados en eliminar los residuos que se disuelven en agua. (más…)

Cómo preparar la primera visita de tu gatito al veterinario

Mantén al nuevo gatito separado de tus otros gatos y de sus artículos personales hasta que haya acudido al veterinario. Lo ideal sería que pudieras realizar la visita en las siguientes 24-72 horas después de llevarlo a casa.

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Las revisiones veterinarias y el gato adulto

Los gatos son autosuficientes e independientes por naturaleza, y a veces, pueden llegar a ser distantes. Se asean solos, pueden regular ellos mismos su alimentación y no necesitan salir a la calle para hacer sus necesidades.

Sin embargo, esos rasgos de independencia pueden jugar en su contra en cuestiones relacionadas con su salud. Algunos propietarios tienden a pensar que, si el gato se encuentra mal, se lo hará saber.

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Las revisiones veterinarias y el gato sénior

El dicho que afirma que un año de vida de un gato equivale a siete años de vida de un humano no es del todo cierto. Algunos expertos dicen que un gato de un año equivaldría a un joven de 16 años. Cuando tu gato cumple su segundo año, es como un joven de 21 años. A partir de ahí, se podrían sumar cuatro «años humanos» por cada año de vida del animal.
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Acaba con su rascado. Causas. La nutrición como parte de la soluciónCuando tu gato excede el tiempo habitual dedicado a lamerse y rascarse haciéndolo de forma extemporánea, es el momento de consultar con tu veterinario.

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Salud urinaria del gato

Salud urinaria del gatoUna de las afecciones más comunes en el gato es la urolitiasis, nombre que dan los veterinarios a los cálculos urinarios, cuyos signos más comunes son sangre en la orina, dificultad o dolor al orinar, micciones frecuentes de pequeño volumen y obstrucción de la uretra. También es frecuente la micción inapropiada, es decir, que el gato ensucia fuera de su arena higiénica, en cuyo caso lo primero que se debe hacer es consultar con el veterinario.

En general, los cálculos urinarios se forman en la vejiga a partir de una concentración elevada de ciertos compuestos en la orina, como la estruvita y el oxalato.

Cálculos por estruvita
Los factores de riesgo de cálculos por estruvita más importantes, aparte de la predisposición racial, son la edad, el sexo, la esterilización, el sobrepeso y la vida sedentaria.

Otros factores que pueden producir cálculos de estruvita son que la orina tenga una alta concentración de magnesio, amonio y/o fosfato, que sea muy densa (poco diluida; algo muy propio de los gatos), un pH alcalino y la obesidad.

También las infecciones urinarias pueden producir cálculos por estruvita, si bien este tipo de infecciones son más frecuentes en las hembras que en los machos, ya que estos tienen una uretra larga y estrecha que reduce la posibilidad de infección.

El tratamiento de los cálculos urinarios debe determinarlo el veterinario, aunque casi siempre requiere un manejo nutricional adaptado, lo que se hace con un alimento capaz de disolver los cálculos de estruvita. Esto se consigue aumentando el volumen y la dilución de la orina, reduciendo su pH y controlando el aporte de magnesio, amonio y/o fosfato.

Asimismo, se recomiendan los alimentos húmedos porque el aumento de la ingestión de agua ayudan a prevenir la sobresaturación de la orina, especialmente en los gatos que beben poca agua.

Otras medidas para favorecer el consumo de agua es que el gato tenga agua fresca y limpia disponible en todo momento, mantener limpia su arena higiénica, estimular el ejercicio y evitar tanto el estrés como el exceso de peso.

Cálculos por oxalato
Los cálculos de oxalato cálcico son tan frecuentes como los de estruvita y su principal factor de riesgo es la sobresaturación de la orina por calcio y oxalato, sin que el pH de la orina sea determinante. Otra característica importante de los cálculos de oxalato es que no pueden diluirse, sino que deben extraerse, pero como sí se pueden prevenir con una alimentación adecuada, resulta muy eficaz una dieta adaptada para que no se formen.

Otros factores de riesgo son la edad, el sexo, la esterilización, el sobrepeso, la vida sedentaria y la predisposición racial, ya que algunas razas muestran mayor tendencia a la formación de cálculos urinarios por oxalato de calcio.

También un nivel elevado de calcio en la orina y un escaso consumo de agua ayudan a la formación de estos cálculos, en cuyo caso es muy eficaz dar al gato un alimento adaptado para que la orina esté más diluida y con una baja concentración de oxalato. Tan importante como la composición del alimento para el manejo de los cálculos de oxalato cálcico es que el gato tenga a libre disposición agua fresca y limpia, pero si el gato no bebe mucho, se pueden dar alimentos húmedos y humedecer las croquetas con agua.

Recuerda, si ves que tu gato se lame con mayor frecuencia la zona genital, adopta posturas extrañas cuando va a la arena o muestra dolor al orinar, debes consultar con tu veterinario. Él sabrá decirte cómo proceder.

También tratamos este tema en los artículos “Cálculos urinarios I” y “Cálculos urinarios II”.