Cómo cuidar a un gato con problemas renales

Gato tumbado ilustrando el artículo sobre cuidados de gatos con problemas renalesComo nosotros, el gato necesita limpiar su sangre de los desechos que produce su metabolismo. Entre los órganos que se encargan de esta limpieza están los riñones, especializados en eliminar los residuos que se disuelven en agua.

Dentro de las enfermedades que afectan a los riñones de nuestros gatos destaca la enfermedad renal crónica, muy especialmente en los gatos de edad avanzada. De hecho, la enfermedad renal crónica felina es la mayor causa de mortalidad de origen no accidental, hasta el punto de que la padece una tercera parte de los gatos de más de 15 años.

Por supuesto, el fallo renal no sólo afecta a los gatos mayores, ya que un gato joven también puede tener alguna malformación en sus riñones o infecciones bacterianas (entre otras muchas causas) que desarrollen una incapacidad del riñón a la hora de depurar la sangre, lo que pone en riesgo su salud.

¿Cómo puedo detectar que mi gato tiene enfermedad renal?

Los signos de que un gato puede padecer enfermedad renal crónica son que bebe más de lo normal, el aliento le huele a “orina”, pierde apetito y adelgaza extremadamente. Tampoco son extraños los vómitos y las diarreas.

Cuando la enfermedad está muy avanzada, el gato puede padecer trastornos nerviosos, que pueden desembocar en coma y posterior muerte.

¿Qué debo hacer si mi gato tiene enfermedad renal?

La única persona cualificada para diagnosticar la enfermedad renal que afecta a tu gato es el veterinario y sólo él debe determinar el tratamiento adecuado.

Es casi seguro que te recomendará una dieta renal para gatos, ya que están formuladas al milímetro y son parte esencial del tratamiento. Este sería el caso de las dietas Renal de Royal Canin, pero otra razón por la que no debes dárselos a tu gato sin consultar con un veterinario es porque pueden estar contraindicados si tiene otras enfermedades.

¿Qué tiene de especial la comida para la enfermedad renal del gato?

  • Ayuda a frenar la progresión de la enfermedad por su bajo contenido en fósforo.
  • Favorece la función renal por su contenido en antioxidantes y ácidos grasos omega 3 EPA y DHA.
  • Reduce el riesgo de crisis urémica por su limitado contenido de proteínas, si bien se cubre las necesidades proteicas del animal y son extremadamente digestibles.
  • Tiene propiedades alcalinizantes de la orina, con el fin de combatir la acidosis metabólica puede causar la enfermedad renal.

¿Por qué hay tantas dietas para la enfermedad renal del gato?

  • Mejoran el apetito. Uno de los signos más graves que muestra un gato con insuficiencia renal crónica es la pérdida de apetito, que se puede mejorar con un alimento especialmente apetitoso (o palatable). Sin embargo, hay gatos que acaban rechazando el alimento especial para su enfermedad renal, con lo que hay que volverle a cambiar su alimentación pero respetando las necesidades nutricionales de la enfermedad que le afecta.

Esta es la razón por la existen diferentes alimentos formulados para gatos con insuficiencia renal, porque todos tienen una fórmula especial única pero un perfil aromático diferente, lo que mejora enormemente el apetito del gato.

  • Diferentes texturas e ingredientes. Las croquetas de los alimentos secos para la enfermedad renal tienen distintas texturas, incluso hay uno con las croquetas más blandas por dentro, y los alimentos húmedos están formulados con diferentes materias primas, como el atún, el pollo o la carne de vacuno. Todo ello con el fin de ofrecer distintas opciones para adaptarse a las diferentes preferencias de los pacientes.
  • Se pueden combinar entre sí. Además, al contar con alimentos húmedos especiales para la enfermedad renal, puedes dar a tu gato una alimentación mixta.

Dado que estas dietas se pueden combinar entre sí mezclando secos y húmedos, el resultado es que tienes hasta 18 combinaciones posibles. Otra cosa muy positiva a la hora de alimentar a un gato con enfermedad renal.

Sólo nos queda recordarte que si tu gato ya supera los 7 años de edad, es más que recomendable que lo lleves al veterinario para realizarle una revisión completa, ya que una detección precoz de la enfermedad renal crónica felina puede facilitar su tratamiento y ayudar a aumentar su supervivencia.