El estrés en los gatos

El estrés en los gatos

Los gatos son animales muy territoriales a los que les puede afectar cualquier cambio en su entorno y provocarles estrés.

El estrés es el conjunto de reacciones que permiten al animal adaptarse a una nueva situación: mudanzas, obras, un viaje en coche, la llegada de un bebé, etc. En principio es positivo, pero se puede convertir en algo negativo cuando es excesivo o muy prolongado y sobrepasa la capacidad de adaptación del animal.

Los gatos expresan el estrés aumentando las actividades que les hacen sentirse más seguros como frotar muebles o al propietario con más frecuencia, o buscar lugares donde se siente a salvo. Si el estrés no disminuye puede aumentar su comportamiento de marcaje y arañar, orinar o defecar en lugares donde no suele hacerlo. En ocasiones llegan a manifestarse pasivos, no se acicalan, pierden interés por la comida, permanecen inmóviles.

En ciertos casos de estrés son muy útiles las feromonas sintéticas que se comercializan para rociar superficies o para colocar en los enchufes y dispersarlas por la casa.

Es importante observar siempre con atención el comportamiento de nuestros gatos, para poder detectar pequeños cambios que pueden ser la manifestación de una necesidad de ayuda.