El estrés y la alimentación

El estrés y la alimentación en el gato

El estrés en el gato puede generar trastornos del aparato digestivo, de la piel y, por supuesto, del comportamiento.

En algunos casos puede ser imprescindible un tratamiento veterinario con medicamentos, especialmente para controlar los síntomas, pero en otros casos puede ser suficiente con dar al gato que padece estrés una alimentación adecuada.

Por supuesto, esto no es que debamos añadir nada a su alimento habitual, sino que existen alimentos que contienen nutrientes que intervienen en el proceso de control del estrés. Fundamentalmente, estos nutrientes son dos, la alfa-casocepina y el triptófano.

A este respecto, la alfa-casocepina proviene de la hidrólisis de la principal proteína de la leche, lo que explica el efecto calmante de la ingestión de leche en los animales jóvenes, incluidos los gatos. No obstante, dado que la leche no es el mejor alimento para un gato adulto, la alfa-casocepina se utiliza para esta función calmante pero deshidratada tras un proceso muy laborioso.

El efecto calmante de este compuesto se produce porque ocupa el mismo espacio químico que un neurotransmisor que inhibe la ansiedad, y sus efectos positivos son, según algunos estudios, semejantes a algunos medicamentos ansiolíticos pero sin sus efectos secundarios.

En el gato, la alfa-casocepina mejora las reacciones a personas extrañas, los signos asociados al miedo (incluida la agresividad) y los síntomas derivados de un estado de ansiedad, lo que es muy evidente a partir del octavo día de administración.

Por su acción, la alfa-casocepina puede ser útil también para prevenir los efectos de situaciones estresantes para el gato, siempre que estas sean previsibles, por ejemplo, mudanzas, llegada de un bebé, cambios muy acusados en las rutinas diarias, etc.

Por su parte, el L-triptófano es un aminoácido esencial que actúa como precursor metabólico de la serotonina, que regula el estado de ánimo, la ansiedad, el apetito y el sueño. Así, un alimento rico en triptófano permite la mejora del humor, así como sensación de alivio y un control de los impulsos y el apetito.

Dado que se trata de un aminoácido esencial, es decir, que el cuerpo no puede sintetizarlo a partir de otros aminoácidos, todos los alimentos deben contenerlo (pasa lo mismo con la taurina), si bien en los alimentos formulados para el manejo del estrés está en mayor proporción.

Finalmente, como estos alimentos tienen una composición muy digestible, también ayudan al manejo de síntomas digestivos y alopecia psicogénica relacionados con situaciones de estrés.

Eso sí, será el veterinario el que te prescriba este tipo de alimentos tras valorar el estrés de tu gato.