Garrapatas: más peligrosas de lo que parecen

Garrapatas: más peligrosas de lo que parecen

Las garrapatas son parásitos externos que influyen en el perro no solo por su aspecto desagradable, sino que conllevan muchos riesgos para su salud.

Las garrapatas se extienden por casi todo el mundo y en España aparecen de forma estacional en las épocas de calor, de marzo a octubre. Aunque se pueden localizar en cualquier parte de la anatomía del animal, sienten predilección por las orejas, las axilas y entre los dedos.

Las garrapatas se alimentan de la sangre del perro y para ello pican en la piel, donde suelen dejar únicamente una pequeña irritación alrededor del punto de inserción. Sin embargo, pueden observarse complicaciones tras una eliminación incompleta del parásito (granulomas inflamatorios y/o abscesos).

Cuando se producen infestaciones masivas, los efectos pueden ser mucho más graves, ya que llegan a producir anemia por la cantidad de sangre que pierde el perro alimentando a tantas garrapatas.

No obstante, el riesgo principal es la transmisión de enfermedades, que pueden poner en peligro la vida del perro, como la erhlichiosis o la enfermedad de Lyme. Esta última, además, es una zoonosis, es decir, una enfermedad que puede ser transmitida del animal al hombre.

Para protegernos de los peligros de las garrapatas lo mejor es su prevención. Nuestro veterinario será el más indicado para recomendarnos el producto más adecuado, entre la amplia gama de antiparasitarios del mercado.