Gatitos vitaminados y mineralizados

Existen una serie de elementos fundamentales en la nutrición de los seres vivos que están en pequeña cantidad dentro de los alimentos, pero sus funciones son vitales. Son las vitaminas y los minerales.

Las vitaminas y los minerales desarrollan importantísimas funciones dentro del organismo de nuestra mascota, y consiguen el efecto deseado con pequeñísimas cantidades porcentuales: las vitaminas suponen del 0,2 al 0,3% de la dieta seca diaria y los minerales, del 2 al 3%.

Vitaminas

En 1912 Casmir Funk describió una clase de compuestos que contenían nitrógeno, a las cuales denominó “aminas vitales” (del inglés “vital-amines”, esenciales para la vida), acuñándose así el término “vitamina”.

Las vitaminas son moléculas que regulan importantes funciones aunque no intervienen ni en la producción de energía ni actúan creando estructuras. Su principal función es promover y regular una amplia variedad de procesos fisiológicos (síntesis de ADN, desarrollo óseo, función ocular, transmisión de impulsos nerviosos, reacciones enzimáticas, y un largo etcétera). Las vitaminas se dividen en dos grupos, basándose esta división en la solubilidad de las mismas en las grasas (liposolubles) o en el agua (hidrosolubles).

Es curiosa la incorrecta administración de vitaminas con fines supuestamente terapéuticos (para incrementar el apetito, por ejemplo), lo cual tiene como consecuencia que, clínicamente, sean más frecuentes las hipervitaminosis (excesos de vitaminas) que las hipovitaminosis (defectos de vitaminas).

Podemos asegurar que si un gato está alimentado con productos de alta calidad, la suplementación con vitaminas, aparte de ser un gasto innecesario, puede provocar toxicidad dependiendo de la vitamina y de la dosis.

La suplementación puede estar recomendada en muchos casos (diarreas, tratamientos con antibióticos…), pero siempre bajo estricto control veterinario.

La única vitamina que no puede sintetizar el gato, a diferencia de otras especies como el perro, es la vitamina A, por lo que es necesaria su incorporación en la dieta.

Minerales

El término mineral designa a todos los elementos inorgánicos presentes en un alimento.

Los minerales se clasifican en macrominerales y oligoelementos.

Los macrominerales son aquellos cuya cantidad viene expresada en gramos o en % mientras que los oligoelementos se expresan en miligramos, ya que se requiere una menor cantidad de éstos.

Los macrominerales más importantes en la nutrición de los gatos son, el Calcio, Fósforo, Magnesio, Sodio y Potasio. El Calcio y el Fósforo tienen un papel fundamental en la formación del esqueleto y de los dientes. El Calcio además, junto con el Magnesio, el Potasio y el Sodio son esenciales para la transmisión nerviosa, contracción muscular y mantenimiento del equilibrio ácido base.

En el caso de los oligoelementos podemos destacar al Selenio y al Cobre por su importante función al colaborar con determinadas enzimas orgánicas (metaloenzimas) y gracias a dicha unión, controlar infinidad de reacciones bioquímicas. Otros oligoelementos como el Hierro y el Zinc tienen un papel esencial al participar en la función y estructuras de hormonas y proteínas.

Tanto en el caso de las vitaminas como en el de los minerales, sus aportes para los gatitos son fundamentales para el correcto desarrollo; no hace falta administrarlos aparte del alimento habitual ya que, los alimentos de calidad, los pensados para nuestros pequeños amigos, llevan las proporciones adecuadas para que nuestro gatito crezca sano y sin ningún tipo de deficiencia nutricional.