Cómo iniciarse en el deporte canino

Deporte canino: ¿cómo iniciarse? Debes tener en cuenta varios factores

Realizar ejercicio regularmente es muy saludable, eso ya lo sabemos todos. También es del dominio público que el inicio debe hacerse paulatinamente y adecuando el esfuerzo al nivel que tengamos.

Pues bien, este razonamiento se puede aplicar al perro prácticamente al dedillo. Así, no todo es planteárselo, ponerse las zapatillas y salir a hacer deporte con el perro, sino que se recomienda comenzar con sesiones cortas y aumentar su duración de forma gradual y periódicamente. Con ello se potencia la resistencia, el desarrollo muscular y el endurecimiento de las almohadillas plantares, su único calzado.

Asimismo, antes de tomar esta decisión debemos tener en cuenta varios factores, tanto del propio perro como externos a él.

Entre las características que determinan cómo empezar a hacer ejercicio con el perro están su edad, su tamaño y su morfología. A este respecto, es aconsejable que el perro haya alcanzado su desarrollo completo para que comience en un deporte muy exigente, pues es a partir de ese momento cuando su cuerpo podrá afrontar con eficacia un mayor esfuerzo físico.

Cuando el perro es joven, lo mejor es dar paseos cada vez más largos y que tenga la posibilidad de correr a sus anchas en algún espacio adecuado, jugando a traernos la pelota, por ejemplo. En el lado contrario está el perro sénior, que va perdiendo la resistencia y requiere que adaptemos su actividad física a su nueva condición. Como esto no suele sobrevenir de un día para otro, sino paulatinamente, lo normal es que el cambio se vaya haciendo sin problemas.

En cuanto al tamaño, por regla general los deportes muy exigentes están prohibidos para los perros gigantes, tanto porque se desaconseja que salten como porque realicen movimientos bruscos. Para este tipo de perro es mejor largos paseos a un ritmo suave y sostenido.

Otra característica morfológica que determina la capacidad del perro para resistir intensas sesiones de entrenamiento es la longitud de su nariz. Sí, los perros braquicéfalos (los de hocico corto) suelen tener muy poca resistencia física por sus problemas respiratorios. Para ellos, como para los perros gigantes, es mejor realizar paseos proporcionalmente largos y jamás en las horas del día con temperaturas muy altas.

Ya que mencionamos la temperatura ambiental, llega el momento de comentar que se trata del factor externo más importante a la hora de hacer ejercicio, en tanto condiciona la duración y la intensidad de la rutina deportiva. Por ello, en los días de mucho calor estival es totalmente desaconsejable para cualquier perro practicar de manera intensa un deporte, mucho más durante las horas centrales del día; incluso puede ser peligroso para él ante el riesgo de sufrir un golpe de calor.

Otros factores que debemos tener en cuenta son las características del suelo por donde se va a practicar el ejercicio –con el fin de reducir al mínimo la posibilidad de que se haga daño en las almohadillas– y el tipo de vegetación, ya que en los pinares puede haber procesionaria del pino, una oruga peligrosa para él.

Ya solo nos queda recordarte la necesidad de llevar agua para que pueda beber durante los descansos y que vaya protegido contra los insectos, especialmente si hacemos deporte en el campo, donde las garrapatas suelen estar al acecho.

Entre los muchos deportes especialmente desarrollados para los perros están el agility, el canicross y el dogfrisbee, pero también puedes practicar con él un entrenamiento de obediencia, pastoreo, salvamento acuático y tiro de trineo. Las opciones son muy variadas y existen infinidad de asociaciones y clubes deportivos con los que contactar para hacer un inicio lo más adecuado posible. Desde aquí te animamos a que compartas alguna actividad con él, ya que aumenta el vínculo entre ambos.