La obesidad

La obesidad en el gato. Razones para prevenir el sobrepeso

Según se desprende de las últimas estadísticas, el sobrepeso no es solo un mal del ser humano y que no para de aumentar, sino que nuestros gatos van incluyéndolo entre sus trastornos más frecuentes, quizá por compartir con nosotros un estilo de vida cada vez más sedentario.

A este respecto, se estima que de los gatos que van al veterinario, el 20 por ciento tienen sobrepeso, aunque como este no suele ser el motivo de la consulta, lo más probable es que el número total sea mayor, alrededor del 30 por ciento.

Existen dos grados de sobrepeso, el que es inferior al 20 por ciento de la masa corporal y el que supera esta cantidad, en cuyo caso se considera que es obesidad. En cualquiera de los casos, se trata de un trastorno multifactorial, es decir, que en su aparición influyen numerosos factores, por ejemplo, la esterilización quirúrgica, los tratamientos contraceptivos, las enfermedades endocrinas, los medicamentos y determinados hábitos, como la falta de ejercicio.

Otras dos causas muy importantes son dar al gato un alimento que no esté adaptado a sus necesidades nutricionales y, aunque así sea, que no se respete la ración máxima recomendada por el fabricante.

Como otras enfermedades, es mejor prevenir el sobrepeso, pero en caso de que se deba poner un tratamiento porque el gato ya lo tiene, se debe hacer sin demora, ya que la esperanza de vida de los gatos con sobrepeso es menor. Además, esta enfermedad puede agravar los trastornos osteoarticulares, que hacen que el gato rechace hacer ejercicio, lo que finalmente crea un círculo vicioso del que no se puede salir.

Pero hay más razones que hacen indeseable la obesidad, por ejemplo, que suele producir diabetes (el sobrepeso cambia el metabolismo y favorece la resistencia a la insulina) y que disminuye la capacidad inmunitaria, aumenta el riesgo de padecer tumores de mama y problemas de piel y produce desequilibrios hormonales, entre otras muchas.