En la playa con tu perro: un plan perfecto

Si eres de los que acaban de empezar sus vacaciones y, además, te has ido a la playa con tu perro, debes recordar varios aspectos fundamentales, ya que, como una parte más de la vida, ir a la playa también afecta a tu perro.

Consejos para ir con tu perro a la playa

Para que puedas tener a mano todos los detalles, estas son nuestras recomendaciones:

  • Asegúrate de que en la playa a la que vas se permite el acceso de perros. Como son espacios públicos regidos por los ayuntamientos, cada uno de ellos tiene la libertad de permitirlo o no.
  • En estas “playas perrunas” debes respetar todas las indicaciones, tales como las zonas exactas donde pueden estar los perros o el horario, así que busca los carteles donde se detallen.
  • Además de esas normas específicas, debes estar pendiente de tu perro en todo momento por una perfecta convivencia con los demás, tanto con otros perros como con las personas, muy en especial si hay niños. Recuerda limpiar lo que tu perro ensucie, así estará todo impecable para cuando lleguen otros.
  • Como a los perros les encanta el agua, el baño es una parte especial de su visita diaria a la playa. Para que no haya percances, respeta las indicaciones de baño que indican las banderas o los socorristas. Una resaca fuerte se puede llevar a tu perro mar adentro con consecuencias fatales.
  • Si en un descuido, el mar se lo lleva hacia adentro, antes de dejarte llevar por el impulso de salvarlo, asegúrate de que tú podrás volver sano y salvo con él. Ten en cuenta que al estar asustado, querrá sujetarse a ti a toda costa, lo que puede hacerte daño y dificultar el salvamento.

Creemos muy conveniente que localices un veterinario el primer día para que no pierdas tiempo en caso de un ahogamiento nunca deseable.

  • Mientras estés con tu perro en la playa, el sol le dará de lleno. Cuando él está mojado, su temperatura corporal se mantiene a raya, pero cuando se seca, está más expuesto a sufrir un golpe de calor, uno de los mayores enemigos para su salud durante el verano. Si en la playa donde estés hay habilitado un lugar con sombra o se permite la instalación de sombrillas, mantenlo protegido del sol directo mientras descansa y bebe agua. Si no hay sitio con sombra, no estés horas con él en la playa, sólo el tiempo suficiente para que juegue y se divierta; después, a un lugar sin sol.
  • El calor, jugar y correr van a despertar su sed. Como es lógico, el impulso de tu perro será beber el agua del mar. Puede que la rechace al primer sorbo por su sabor, pero si bebe un poco más de la cuenta, le puede sentar mal; incluso producirle alguna diarrea. Esta es otra razón por la que debes llevar agua de la que pueda beber mientras estáis en la playa.
  • Tras una jornada playera, tu perro tendrá mucho salitre en su pelo, que si se deja un día tras otro puede afectar a la salud de su piel. Dale un baño con agua dulce para retirárselo bien cuando os vayáis de la playa. No es necesario que lo hagas con champú, al menos no todos los días, pero de hacerlo, que sea suave, de los que están formulados para un uso frecuente, y especial para perros.
  • Los ojos, orejas y nariz de tu perro necesitan una atención especial durante los días de playa. Si muestra irritación en los ojos, acláraselos con agua abundante o con suero especial para la higiene ocular, retira la arena que haya quedado en el pelo de las orejas con mucho cuidado de que no entre en el oído y si algo le molesta en la nariz, vigila que es algo pasajero.

Ante la permanencia de cualquier problema, al veterinario, otra razón para que busques uno el primer día.

  • ¡Ah!, se nos olvidaba: la arena muy caliente por la acción del sol puede quemar las almohadillas de tu perro. Tenlo en cuenta a la hora de abandonar la orilla.

Si quieres localizar playas a las que se pueden llevar perros, te recomendamos Mascotas Bienvenidas, donde también encontrarás otros muchos espacios a los que ir con tu perro. ¡Felices vacaciones!