Consejos para mantener mejor el alimento de tu gato

Consejos para mantener mejor el alimento de tu gato

La manera en que almacenamos y tratamos los alimentos de nuestras mascotas puede contribuir en gran medida a una mejor conservación, a una mayor durabilidad y a un mayor aprovechamiento de los nutrientes por parte de nuestro querido felino.

Dado que los alimentos para gatos están compuestos por materia orgánica, potencialmente están expuestos a alteraciones físicas, químicas y biológicas, que en ocasiones son muy difíciles de detectar a simple vista. Esto altera su valor nutricional, por lo que una conservación inadecuada puede hacer que un producto de alta calidad se vea deteriorado.

Los principales factores que influyen directamente en el deterioro en los alimentos son la temperatura (tanto si es alta como baja), la humedad, el aire (especialmente el oxígeno) y la luz.

Por ello, es importante tener en cuenta algunas consideraciones para conservar mejor los alimentos.

A este respecto, debemos almacenar el alimento en un lugar fresco, protegido de la luz solar. Esto no solo impide que el envase se deteriore y con ello se alteren las propiedades físicas del alimento, sino que también previene la alteración de los valores nutricionales debidas a la acción del sol.

Además de fresco y oscuro, el lugar de almacenaje debe ser seco, es decir, que no esté expuesto a una humedad alta, ya que esta podría producir moho, tanto en el envase como en el propio alimento. Desde Royal Canin recomendamos conservar nuestros alimentos en su envase original, pero también es posible hacerlo en envases herméticos, pero en este caso debemos anotar la fecha de consumo preferente y no suministrarlo una vez se supera.
Si se vive en zonas rurales, también es adecuado almacenar el producto separado del suelo por unos cuantos centímetros, para evitar que otros animales (roedores, etc.) se vean atraídos por el alimento de nuestro gato.

Otro aspecto a tener en cuenta, es elegir un formato que nos permita consumir su contenido teniendo abierto el envase el menor tiempo posible; por ejemplo, si tenemos un único gato y compramos un alimento en formato de 10 kilos, muy difícilmente conservaremos en óptimas condiciones sus valores nutricionales hasta que el animal lo consuma por completo.

Un caso aparte son los alimentos húmedos, cuyos formatos pueden contener una cantidad de alimento que el gato no consuma en una sola toma. En estos casos, los alimentos se deben conservar en el frigorífico y templarlos ligeramente antes de ponérselos al gato.

Por sus características, los alimentos húmedos de Royal Canin no pueden ser congelados, ya que se alteran las características organolépticas del alimento y el gato no lo querrá ni probar. Por otra parte, debemos intentar no poner alimento “nuevo” sobre una ración no consumida previamente, especialmente con los alimentos húmedos.