¿Qué necesito para viajar con mi gato?

¿Qué necesito para viajar con mi gato en transporte público? Por su naturaleza, el gato tolera muy mal los cambios y un viaje puede llegar a ser muy estresante para ellos. Si vas a viajar en transporte público con el tuyo, hemos preparado estos consejos para que todo salga bien.

Si el viaje es de corta distancia, las dos mejores opciones son el autobús y el tren, pero para distancias más largas lo normal es que viajemos en avión. Un alimento que puede ayudar a rebajar los nervios del gato en los momentos más tensos del viaje es Royal Canin Diet Calm CC 36. Consulta con tu veterinario su idoneidad en todo caso.

Viaje con gato en autobús

  • Según el Reglamento General de Circulación, a excepción de los perros de asistencia, no es posible el transporte de animales en el habitáculo destinado a los pasajeros si los vehículos no cuentan con un espacio destinado al efecto. Por ello, el gato debe ser alojado en el portaequipajes y deberá colocarse donde indique el responsable de la compañía, normalmente el conductor.
  • Habitualmente, el transporte se hace bajo la responsabilidad del viajero, de modo que no hay posibilidad de reclamación en caso de que haya algún percance en el que el gato sufra algún daño.
  • Avisa con antelación que viajas con un gato, ya que algunas compañías sólo admiten la presencia de un único animal por autobús.
  • Si atraviesas fronteras y también de compañía de autobuses, debes conocer las condiciones en cada momento y lugar.

Viaje con gato en tren

  • Por regla general, el gato viaja en el vagón con el pasajero, pero sólo si el resto de viajeros está de acuerdo.
  • En todo momento el gato debe permanecer en el interior del transportín y éste debe cumplir las características que determine la compañía de ferrocarriles. Dimensiones, estructura, ventilación…
  • Cuando reserves tu billete, informa que viajas con un gato por si debes abonar algún importe adicional. En España no supone coste en los viajes de cercanías pero sí en los de larga o media distancia.
  • Sigue las indicaciones del personal de la compañía a la hora de situar el transportín, ya que pueden prohibirte que lo lleves sobre tu regazo.

Viaje con gato en avión

  • Al menos de momento, los animales son considerados mercancías por las aerolíneas, así que deben ser facturados como equipaje. Sólo hay una excepción, cuando su peso no supera una cifra concreta y van acompañados de un pasajero. Cada compañía tiene sus normas, así que debes consultarlas.
  • En casi todas las aerolíneas es posible llevar al gato en la cabina al no superar el peso máximo establecido (entre 6 y 8 kilos contando el transportín según cada compañía), pero también es habitual que esté determinado un número máximo de animales por vuelo, de modo que contrátalo con antelación
  • Durante el vuelo, el transportín debe situarse debajo del asiento del pasajero que lo lleva. Esto determina el tamaño máximo del transportín en función del espacio disponible debajo de los asientos. En este caso es posible que se admita el uso de transportines blandos, pero debes consultarlo.
  • En verano, intenta que el vuelo sea a primera hora de la mañana o por la noche para que las temperaturas sean lo más bajas posible. El calor extremo del verano puede ocasionar un golpe de calor en tu gato, que puede tener un desenlace fatal al no poder ser atendido inmediatamente porque viaja en la bodega.
  • Si por desgracia tu gato sufre algún daño durante el viaje y debes llevarlo al veterinario, solicita un certificado con el que poder reclamar a la compañía.

Viaje por mensajería

  • Existen compañías especializadas en el transporte de mascotas sin acompañante. Como se trata de empresas privadas con sede en cualquier país del mundo, las condiciones, tarifas y limitaciones dependen de ellas. Por ejemplo, algunas empresas de transporte de mascotas se niegan a llevar gatos de raza Persa si son extremadamente chatos.
  • Algunas empresas de mensajería tienen vehículos y rutas especiales para el transporte de animales. Nuevamente, debes consultar con ellos las condiciones.

Imprescindible para viajar en todos los casos

  • Recuerda que el transporte de tu gato exigirá que lo haga con la documentación necesaria, que depende del país de destino. En general se requiere el pasaporte sanitario con las vacunas al día (muy en especial la de la rabia), un certificado de buena salud y la identificación mediante microchip o tatuaje. Consulta con el lugar de destino cuál es el método obligatorio de identificación y si también se necesita la indicación de las desparasitaciones en el pasaporte sanitario.
  • Consulta cuál es el método de identificación, ya que en algunos países es obligatorio que se haga mediante microchip.
  • Se desaconseja que un gato enfermo o muy mayor haga un viaje largo. Tampoco es conveniente para los gatitos muy jóvenes (menos de 4 meses de edad). Consúltalo con tu veterinario.
  • También tu veterinario te dirá si puedes darle algún medicamento que lo mantenga relajado durante el trayecto. En ese caso, sigue sus indicaciones al pie de la letra.
  • Cubre la base del transportín con algún material absorbente desechable, especialmente por si vomita. Para evitar el vómito, nada mejor que emprenda el viaje en ayunas al menos de 6 horas.
  • Es bueno que tu gato esté familiarizado con el transportín y rociarlo con feromonas para ayudarle a estar relajado.

Independientemente del medio de transporte, no está de más colocar en el transportín una etiqueta identificativa por si se extravía en algún momento. En ella deben figurar tus datos de contacto, por ejemplo, tu nombre y número de teléfono.