No siempre caen de pie

No siempre caen de pie

El dicho popular de que “los gatos siempre caen de pie”, puede ser cierto cuando saltan de una valla, pero cuando caen de un balcón o de una ventana de un edificio, probablemente no lo sea tanto.

Tristemente son accidentes que suceden a menudo. Las lesiones pueden provocar todo tipo de fracturas, además de daños internos que, aunque inicialmente pasan inadvertidos, pueden desembocar en un final fatal.

Una vez más la clave está en la prevención. Existen diversos sistemas de cerramientos y mallas para proteger ventanas y balcones y que el gato no pueda caerse. Además debemos evitar el acceso a las zonas de riesgo. También es importante que esté identificado, porque si llega a caerse, puede correr asustado y desorientado, y resulta muy difícil encontrarlo.

En cualquier caso, si nuestro gato sufre una caída desde una gran altura, aunque aparentemente no sufra ningún daño, debemos llevarlo al veterinario para que confirme que se encuentra en perfectas condiciones.