El mejor abrigo para tu perro: su piel y pelaje

La piel y pelaje del perro es su abrigo natural. ¿Necesita más capas?¿Eres de esas personas que, en cuanto el termómetro baja de los 10º, cubres a tu perro con capa sobre capa de ropa para mascotas?

Quizá te moleste que algunos paseantes le miren con extrañeza, pero lo que debes plantearte es si lo que le molesta a él es tanto abrigo.

Forros polares, impermeables, abrigos de lana, gorros, botines, camisetas… hay múltiples colecciones de ropa para tu perro, incluso con diseños prêt –a-porter. Con ellos, puedes hacer que tu amigo sea el más glamuroso e, incluso, combinar su estilo con el tuyo. Pero la verdad es que… ¡no lo necesita! Un perro no es un niño, aunque a veces lo tratemos como si lo fuese, y su organismo es mucho más resistente al frío que el del ser humano.

Puede vivir todo el año en el exterior, sin padecer frío gracias a su piel y su pelaje: posee una capa de grasa cutánea y pelos secundarios muy abundantes en invierno que le mantendrán calentito y le aportarán cierto grado de impermeabilidad. Y, por si fuera poco, también cuenta con un cojín de aire aislante que se aloja entre sus pelos y que aumenta si tu mascota se eriza.

Sí es cierto que los perros delgados suelen ser más sensibles al frio que los que se encuentran en su peso normal, ya que poseen menos reservas corporales. ¡Pero no le des más comida de la recomendada! Aunque te parezca extraño, los perros obesos también lo pueden pasar mal con las temperaturas muy bajas.

Entonces, ¿proteger con ropa a tu perro siempre es incorrecto?

No, en ocasiones puede resultar útil. Sólo tienes que tener en cuenta que no todo depende del tamaño, sino que otros factores influyen mucho, como el tipo de pelo y su hogar habitual: razas pequeñas de pelo largo, semilargo (Yorkshire Terrier, Shih Tzu…), corto pero espeso (Pastor Alemán, Labrador, Husky…) o pelo duro (Westie, Scottish Terrier…) no necesitarán abrigo. En general, cualquier perro que viva una gran parte de la jornada en el exterior se encontrará estupendamente sin ayuda de prendas de ropa.

Sin embargo, si tu perro tiene el pelo muy corto, es de una raza miniatura, o tiene muy poca o mucha edad, puede llegar a ser muy friolero y no te dirá que no a la hora de ponerle algo de abrigo, sobre todo si está acostumbrado a vivir dentro de una casa con calefacción. No significa que esté aterido sin ropa para mascotas, pero la diferencia de temperatura sí puede molestarle, ¡puedes mimarle un poco!

¿Quieres un consejo? Si utilizas el sentido común, no necesitarás un armario propio para tu mascota: seca a tu amigo si se ha mojado en invierno (lluvia, charcos…), presta mucha atención a la higiene de sus oídos para evitar otitis en esta época del año… Y, recuerda que, si tu perro realmente tiene frío, habrá signos que lo delatarán de forma evidente, como temblores, rigidez muscular, somnolencia, piel reseca, respiración lenta, entumecimiento… si adviertes alguno de estos síntomas, procura que entre en calor y, si no mejorase, llévalo siempre al veterinario.