Piénsatelo

Piénsatelo: el abandono nunca es una opciónConvivir con una mascota es una de las experiencias más maravillosas que podemos tener en nuestra vida. Ver crecer a un cachorro o adoptar un perro adulto de una protectora puede aportar infinidad de beneficios a todos, se trate de un niño, un adulto o una persona mayor.

El placer de tener en casa una mascota es obvio, no sólo nos colmará de cariño y nos hará gran compañía, sino que también nos ayudará a afrontar esos momentos malos que todos tenemos en alguna ocasión. De hecho, por la importancia que tiene para nosotros debería ser una de las decisiones más relevantes de nuestra vida.

Para no equivocarnos, lo primero que deberíamos hacer es asegurarnos de que estamos preparados para asumir una responsabilidad que se prolongará durante toda la vida del animal y, después, conocer las características de la mascota que deseamos, porque no es lo mismo un perro que un gato, ni un perro pequeño que uno grande, ni uno de pelo corto que otro de pelo largo, etc.

En cuanto al perro, dejando a un lado el tópico de que se trata “del mejor amigo del hombre”, el perro es un animal sociable que se adapta perfectamente a vivir dentro del hogar, como uno más de la familia. Quizá por esa naturaleza social, además de por su bienestar físico, necesita salir de paseo todos los días. Esto que, por supuesto, es un beneficio para nosotros porque nos ayudará a hacer más ejercicio, se convierte en otro de los factores fundamentales a tener en cuenta en caso de que no contemos con el tiempo necesario.

Respecto al gato, hoy día es una de las mascotas más populares del mundo porque, al no tener la necesidad natural de salir de paseo, su tenencia resulta más adecuada para los propietarios con poco tiempo libre, a quienes les guste su carácter tranquilo, sus modales elegantes y su extraordinaria capacidad de adaptarse a la vida en un piso o apartamento.

Decidir que vas a incorporar una mascota a tu vida requiere meditarlo mucho, máxime teniendo en cuenta que el abandono nunca es una opción. Por eso, si quieres tener un perro o un gato, piénsatelo bien, sopesando los inconvenientes para no llegar a arrepentirte jamás.