Regalos para perros

Regalos para perros. ¿Debemos regalarles? ¿El qué?

Nosotros creemos que los animales no deben ser un regalo, pero sí creemos que, como miembros de la familia que son, se merecen regalos, especialmente durante las Navidades o su cumpleaños.

Los regalos más habituales son los relacionados con su bienestar, tanto dentro del hogar como para salir a pasear. Aquellos que se eligen para dentro de casa suelen destinarse al descanso, como una buena cuna o una colchoneta blandita y cálida. A la hora de elegir la estética de este tipo de objeto, debemos recordar que los colores carecen de importancia para los perros, así que esto es más un asunto nuestro. Lo que sí se debe tener en cuenta es que se adapten al tamaño del perro, que sean de limpieza fácil y, si puede ser, que el material con el que está hecho tenga cierta garantía de resistencia.

Para favorecer que el perro acepte este nuevo objeto con naturalidad, lo mejor es que lo coloquemos en su lugar favorito, aunque aun así no tenemos la garantía de que vaya a usarlo inmediatamente, en cuyo caso es posible que necesite aprender para qué sirve.

Para salir a la calle son innumerables los complementos que podemos elegir, desde abrigos que protegen del frío, hasta chubasqueros antilluvia, pasando por collares y correas. Como con las cunas, estos complementos deben adaptarse a las necesidades del perro y su talla. De nada sirve comprar una correa preciosa si no es suficientemente resistente o un abrigo fabuloso si le resulta incómodo. Lo fundamental es que los tejidos sean de gran calidad, confortables, lavables y resistentes.

Los juguetes son los regalos mejor recibidos por los perros. Pelotas, “frisbis”, peluches, aros, huesos de piel prensada, las opciones son innumerables, pero no todo vale con tal de que al perro le guste, sino que se deben tener en cuenta ciertas premisas, todas orientadas a su seguridad física. Así, a la hora de elegir un juguete para nuestro perro debemos huir de los proporcionalmente pequeños por el riesgo de que los traguen accidentalmente y de los que puedan romperse fácilmente, mucho más si al romperse forman astillas, como es el caso de los palos de madera.

Ya que citamos uno de los juguetes más socorridos y que puede improvisarse durante el paseo diario, jamás debemos usar piedras, el riesgo de que se hagan daño en la dentadura es demasiado elevado.

Con lo que no debemos jugar es con su alimentación, así que si queremos regalarle un extra alimentario, nunca debemos darle nuestras sobras, en todo caso se le puede dar algún alimento adaptado a sus necesidades nutricionales pero húmedo y, por supuesto, teniendo en cuenta que supone un suplemento en su dieta y que debe reducirse el aporte diario de su ración habitual.