Salud del gatito

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Durante su crecimiento, el sistema inmunitario del gatito no está desarrollado completamente. Por esta razón es adecuado que no sólo estés pendiente de sus vacunas y desparasitaciones, sino también de algunos signos de enfermedad. A continuación, te ayudamos a resolver cuestiones como “¿cuándo le salen los dientes al gatito?” o “¿qué le ocurre si tiene tos, alergias, caspa, picores, pierde pelo o vomita”.

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Visitas al veterinario del gatito

Independientemente de que recojas a tu nuevo gatito en la calle, en una protectora, te lo dé un particular o lo compres a un criador, es necesario que lo lleves al veterinario para una primera revisión, además de ante cualquier síntoma de enfermedad o malestar.

  • Primera visita al veterinario con un gatito. El veterinario comprobará su estado de salud y te indicará si es necesario hacer pruebas sanguíneas para descartar enfermedades infecciosas graves, como la leucemia y la inmunodeficiencia.
  • Además, te ayudará a elegir su mejor alimentación. También te indicará los cuidados necesarios relacionados con su higiene, la mejor forma de manejarlo, calendario de vacunación, No dudes en hacerle todas las preguntas que tengas sobre el bienestar de tu gatito.
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Calendario de vacunas del gatito e identificación

Dos de las cosas que te indicará el veterinario durante la primera visita son las vacunas que se deben poner al gatito y el momento más adecuado. Aprovecha para consultarle si es buen momento para identificarlo.

También te recomendamos que tengas en cuenta estos conceptos clave:

  • Las vacunas para gatitos. Las primeras defensas del gatito proceden del calostro de la madre (primera leche materna), hasta que cumple los primeros 30-40 días. Después de eso, será el veterinario quien dictamine qué vacunas para gatito necesita a partir de los primeros meses de vida:
    • La trivalente felina: panleucopenia, rinotraqueítis y calcivirus.
    • La leucemia felina: retrovirus que infecta a los gatos y se incorpora al material genético de la célula, derivando en numerosas enfermedades y complicaciones posteriores.
    • Otras enfermedades como la rabia, la peritonitis infecciosa felina y la temida panleucopenia felina: el parvovirus en gatitos (o moquillo felino, enteritis felina infecciosa, fiebre felina o tifoidea felina) es una enfermedad viral altamente contagiosa que se encuentra en el ambiente -no afecta a seres humanos- y los gatitos pueden recibir inmunidad temporal por medio de la transferencia de anticuerpos en el calostro.
    • Es recomendable que los gatitos no tengan contacto con otros gatos hasta que tengan todas sus vacunas puestas.
  • La identificación de los gatitos. Siempre existe la posibilidad de que un gatito o un gato adulto se pierda, y la mejor manera de poder recuperarlo es que esté identificado.
    • El método más extendido es el microchip: tiene un número de identificación exclusivo, que figura en un fichero asociado a los datos del propietario. De esta forma, cuando alguien encuentra un gato extraviado, puede llevarlo a una clínica veterinaria para que le pasen el lector, ver su número de identificación, contactar con la central de datos y después con el propietario.
    • También puedes poner una placa identificadora en su collar. Consigue una totalmente gratuita registrándote en “Mascotas Bienvenidas”.
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Esterilización

La edad adecuada para llevar a cabo la esterilización de tu gato debe determinarla el veterinario; aunque es muy común que se realice hacia los 6 meses, también se puede practicar antes. Se trata de una intervención recomendada de forma rutinaria por los veterinarios y cada vez más extendida, gracias a los beneficios que proporciona.

  • Es el mejor método de controlar la natalidad y evitar camadas indeseadas.
  • Previene numerosas enfermedades de los órganos sexuales.
  • Reduce el riesgo de tumores de mama en las hembras.
  • Elimina los comportamientos sexuales, como el marcaje con orina y el celo de la gata.

El veterinario te indicará el momento oportuno para llevarla a cabo y, además, el cambio de alimentación correspondiente a este nuevo estado fisiológico. Las tres preguntas que debemos plantearnos al elegir el alimento de nuestro gatito son ¿es seguro?, ¿es nutritivo?, ¿es adecuado? Como ejemplos, puedes encontrar Kitten Sterilised, Kitten Sterilised Jelly y Kitten Sterilised Gravy que se pueden combinar entre sí y dar a tu gatito una alimentación mixta (una de las más sanas para el gato) o los productos Neutered Young Female y Neutered Young Male.

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Síntomas de enfermedad en gatitos: problemas, causas y soluciones

Los gatitos pueden padecer diversos trastornos, que oscilan entre molestias completamente normales (como durante su dentición) y otros que implicarán cuidados veterinarios. Aquí te proponemos un pequeño índice con casos comunes que puede servirte de guía si ves a tu gatito molesto.

Si tu gatito excede el tiempo habitual dedicado a lamerse y rascarse, puede que tenga algún problema. Observa si tiene costras, descamación, irritación, punto blancos o negros, caspa, piel seca, bultos o zonas inflamada o erupciones; si es así, ¡consulta al veterinario porque tu gatito puede tener infecciones de la piel o dermatitis! Aunque lo más común es que sea una patología dermatológica, también pueden deberse a una reacción alérgica.

  • Las alergias del gatito pueden deberse al contacto con sustancias irritantes (como jabones, aerosoles, lanas…, lo que se conoce como “dermatitis por contacto”) o a partículas presentes en el aire (como moho, polen o polvo). Otra causa frecuente son los parásitos externos: las pulgas en un gatito no sólo le causarán un intenso picor; sino que puede tener alergia a la propia picadura; las garrapatas en un gatito suelen fijarse en su cuello y orejas.
  • Reacción adversa al alimento se produce cuando el sistema inmune del gatito desencadena una reacción frente a proteínas inofensivas presentes en su alimento. Esto puede causar heridas, irritación, pérdida de pelo, inflamación de oídos, diarrea y vómitos.

Tu gatito puede toser por varios motivos, estos son algunos frecuentes:

  • Por tener las vías respiratorias irritadas: debido al polvo, aerosoles, humo de tabaco, perfumes, etc.
  • Por intentar expulsar posibles secreciones o cuerpos extraños: atragantamiento por alimentos, bolas de pelo… Incluso puede que vomite.
  • Por un virus en gatitos: en estos casos, la tos suele ir acompañada de mocos, ojos llorosos, falta de apetito e incluso fiebre.
  • Problemas cardíacos: si tu gatito padece una insuficiencia cardíaca, es posible que también tosa, unido normalmente a fiebre y debilidad pero sin secreciones nasales.
  • Parásitos internos: algunos parásitos pueden albergarse en los pulmones de tu mascota. ¡No dejes de desparasitar al gatito!
  • Bacterias: alguna, como la Bordetella bronchiseptica (la más común, que afecta normalmente a gatitos de menos de 10 semanas), puede provocar tos, estornudos y secreción ocular.
  • Collar apretado: si tu gatito lleva collar, asegúrate de que no le aprieta demasiado.

La halitosis (o mal aliento) puede provenir de varias fuentes:

  • La cavidad oral: la causa suele ser la falta de higiene, que puede desencadenar en una enfermedad periodontal, -con problemas como el sarro o la infección de encías.
  • Problemas digestivos: si tu gatito padece algún trastorno digestivo, puede tener peor aliento de lo normal. Llévalo al veterinario si además tiene diarrea o vómitos.
  • La temperatura del gatito debe estar entre los 38 y 39,5º, por encima de la cual se considera fiebre. Mídesela con un termómetro rectal si le notas aletargado, con poco apetito y más caliente de lo normal, y llévalo al veterinario.
  • Pulso normal de tu gatito: su frecuencia cardíaca es elevada comparada con la humana, entre 140 y 240 latidos por minuto, pero consulta con un veterinario para estar seguro.

El sistema digestivo del gatito es muy sensible y la diarrea puede ser de diversos tipos:

  • Diarrea originada en el intestino delgado: relativamente frecuente, puede ser osmótica (por mala absorción de nutrientes por mala digestión, mala absorción y sobrealimentación), secundaria a la alteración de la permeabilidad de la glucosa o gastroenteritis. Si esta última no se trata, puede poner en grave riesgo la vida del gatito. Si tu gatito presenta diarrea y vómitos, y además está deprimido y sin apetito, mantenlo hidratado y llévalo al veterinario.
  • Diarreas originadas en el intestino grueso: la colitis, el problema más común que afecta a nuestros animales de compañía, suele deberse a infecciones, tóxicos o alimentación inadecuada, por ejemplo, alimentos ricos en grasa, consumo de alimentos “humanos”, acceso a basuras…

Se trata de una acumulación anormal de las heces y de la dificultad para evacuarlas. Como el cuerpo necesita expulsar residuos, se considera estreñimiento si está entre 2-4 días sin evacuar heces.

  • Si tu gatito es muy pequeño, necesitará calor constante para evacuar, ya que normalmente están acostumbrados al calor corporal de la madre. Debe alimentarse con productos específicos y disponer de agua fresca. Recuerda que los gatitos lactantes necesitan estimular su tripa, ano y genitales con un paño o algodón humedecido en agua tibia para hacer sus necesidades.
  • Dieta inadecuada: los alimentos bajos en fibra, la falta de agua, etc., pueden producir estreñimiento.
  • También puede deberse a un dolor de espalda o pelvis, que le moleste al evacuar, o a una inflamación del tracto digestivo.
  • Las bolas de pelo también pueden provocar estreñimiento, así como objetos que haya ingerido y que estén provocado la obstrucción.
  • Otros problemas, como los neurológicos, pueden ser muy graves. Por eso, es muy importante consultar con un veterinario a partir de los 2-3 días de estreñimiento.

Los problemas urinarios más frecuentes son los cálculos urinarios y la cistitis idiopática.

Determinados alimentos pueden influir en la composición y concentración de su orina, descúbrelos en el artículo específico sobre su aparato urinario y aprende a cuidar su salud urinaria.

Cuando un gatito deja de comer (anorexia) o come significativamente menos de lo habitual (hiporexia), puede deberse a casusas externas o internas. Descubre qué puedes hacer en estos casos.

  • Causas externas: cambios en su entorno, la llegada de otro gato, cambios en su alimentación o una intoxicación pueden ocasionar pérdida de apetito.
  • Causas internas: si el gatito tiene alguna enfermedad, de cualquier tipo, como un trastorno periodontal, comerá menos e incluso dejará de comer. Consulta al veterinario.

Cuando un gatito deja de beber, aumenta el riesgo de que padezca la enfermedad del tracto urinario inferior felina. Realmente, bajo este nombre se agrupan distintas enfermedades y problemas renales, que afectan a la vejiga y la uretra de los gatos. Estas son algunas de las causas por las que el gatito puede no beber:

  • El recipiente o bebedero es de plástico: confiere cierto sabor que no suele gustarles, sustitúyelo por uno de cristal, acero inoxidable, etc.
  • El agua está sucia o poco reciente: a tu gatito le encanta el agua limpia y fresca; si no está así, es posible que la rechace.
  • El bebedero está en una ubicación inadecuada: si lo posicionas al lado de la bandeja higiénica, electrodomésticos ruidosos, zonas de paso, etc., el gatito puede sentirse incómodo y no beber.

Además de tener en cuenta estos aspectos, es recomendable ofrecer a tu gatito una alimentación mixta ya que, además de los beneficios de los alimentos secos, los húmedos le ayudarán a mantenerse hidratado, ¡y les encantan!

Un gatito tiene sobrepeso cuando su peso supera en un 15% su peso ideal y está obeso cuando está por encima del 30%.

  • Si tu gatito consume diariamente más alimentos que los que necesita para la energía que gasta, aumentará de peso. En este caso, la solución pasa por aumentar el ejercicio diario, no darle caprichos y respetar la ración de alimento recomendada.
  • También puede engordar por otros factores como la raza, la edad, la castración, las enfermedades endocrinas, los medicamentos…