Seis normas para viajar con mi mascota


Llega el verano, la esperada estación de las vacaciones. Para nosotros, los amantes de las mascotas que tenemos el privilegio de compartir nuestras vidas con una, llega el momento de decidir qué hacemos con ella.

  1. ¿Con nosotros o a buen recaudo? Parece obvio, pero debemos empezar por decidir si llevamos a nuestra mascota con nosotros. Debido al estrés que supone para un gato el cambio de sitio, en general, los propietarios de gatos solemos decantarnos por dejarlo en casa bajo la supervisión de alguna persona de confianza que va a comprobar que tiene comida y agua suficientes.
    El caso del perro es bien distinto y, a no ser que viajemos al extranjero, solemos llevarlo con nosotros. En este caso debemos considerar varias cosas. Primero el medio de transporte, desde el coche particular a cualquiera de los transportes públicos, en cuyo caso debemos contactar con la compañía para saber si admite mascotas y en qué condiciones.
  1. Solo si su salud lo permite. No todas las mascotas pueden afrontar un viaje de verano. Así, puede que sea mejor que los animales muy mayores, los muy jóvenes y los enfermos no se vean sometidos al estrés que supone un traslado. Por ello, consulta con tu veterinario si tu mascota puede viajar.
    También le corresponde a él recetarte, en caso necesario, el medicamento más adecuado para reducir el estrés si es un animal muy nervioso o si se marea durante el viaje.
  1. La seguridad, ante todo. Como las normas de traslado dependen de la compañía de transportes, nos vamos a centrar en la seguridad de la mascota si viajamos con nuestro vehículo. Los perros grandes pueden ir sobre los asientos traseros siempre que estén sujetos con un arnés a los anclajes de los asientos. También pueden ir en el maletero, tanto en un transportín como sueltos, si bien en este caso no deben tener la posibilidad de acceder al habitáculo. Recuerda que no está permitido que viajen en maleteros que no estén comunicados con el interior.Por su parte, los perros pequeños y los gatos es mejor que viajen dentro de un transportín colocado en el suelo tras los asientos delanteros.
  1. Descansos. Si el trayecto supera las dos horas, es adecuado hacer paradas periódicas para que el perro pueda dar un paseo y beber agua tranquilamente.Para evitar un posible extravío, es mejor no soltar al perro ni dejar que el gato salga del transportín. Tampoco los dejaremos dentro del vehículo sin supervisión, ya que el calor puede aumentar en su interior y producirles graves daños, incluso la muerte.
  1. Equipaje de la mascota. Igual que nosotros preparamos nuestras maletas, es imprescindible llevar preparado todo lo necesario para nuestra mascota: su alimento habitual, correa y collar, juguetes, alguna mantita que tenga su olor y, muy importante, la cartilla sanitaria con las vacunas en vigor. Tampoco está de más localizar a un veterinario en la zona de destino.
  1. Mejor con todo bien programado. La improvisación puede suponer alguna incidencia de última hora, así que debemos tener claro que en el lugar de destino admiten mascotas. Para ayudarte a localizar todo tipo de lugares donde las admiten, puedes consultar nuestra web Mascotas Bienvenidas. No pierdas tiempo y busca sobre seguro. ¡Ah! Si necesitas encontrar un establecimiento petfriendly allí donde estés, puedes descargarte la aplicación para tu móvil, disponible para iPhone y Android.

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