¿Qué es la sensibilidad digestiva en el perro y cómo solucionarla?

Sensibilidad digestiva en el perro - Nutrición caninaAlgunas de las enfermedades digestivas que necesitan el diagnóstico de un veterinario y su tratamiento adecuado son la pancreatitis, la colitis, la malabsorción del intestino delgado, las gastroenteritis y la insuficiencia pancreática, entre otras muchas. Ahora bien, ninguna de estas enfermedades debe confundirse con la sensibilidad digestiva.

La denominada sensibilidad digestiva tampoco se debe confundir con la alergia alimentaria.

Cuando hablamos de sensibilidad digestiva canina nos referimos a los perros que tienen tendencia a hacer deposiciones blandas y en mayor cantidad de lo que se considera normal sin que esto sea signo de una intolerancia alimentaria u otra enfermedad.

La sensibilidad digestiva se produce cuando alguna parte del aparato digestivo, como el estómago, el intestino delgado y el colon, tiene dificultades para digerir o absorber los nutrientes del alimento, lo que produce unas heces blandas (incluso líquidas), muy voluminosas y más frecuentes de lo que sería deseable, metabólicamente hablando. Este problema puede ser adquirido (como consecuencia de alguna enfermedad previa) o genético.

Una vez vista la diferencia entre una enfermedad digestiva y la sensibilidad digestiva, seguro que te apetece saber cómo manejarla.

Consejos para manejar la sensibilidad digestiva:

  1. Mantener el mismo alimento. Cuando un perro tiene sensibilidad digestiva, siempre debe comer el mismo alimento que le va bien, porque la dieta variada y los cambios (especialmente si son bruscos y no están supervisados por un veterinario) pueden ocasionar estrés en el aparato digestivo.
  2. Repartir la ración diaria. Es recomendable ser muy estricto con las raciones, de modo que no sólo se debe medir bien la cantidad diaria total adecuada para cada perro, sino que se debe huir de una única ración al día, es mejor darle dos tomas y, si es posible, tres. Así el aparato digestivo trabaja más constantemente pero con menor cantidad de alimento, lo que generalmente hace que funcione mejor. Además, si no se termina su ración en unos pocos minutos, se debe retirar el sobrante y no añadírselo a la ración siguiente.
  3. Establecer horarios de comida. Para que el aparato digestivo trabaje con mayor equilibrio, es muy conveniente ser lo más riguroso posible con el horario de las tomas para que el tiempo entre ellas sea lo más homogéneo posible. Un ejemplo: imagínate que das a tu perro con sensibilidad digestiva tres tomas, pero que entre la primera y la segunda hay 10 horas de diferencia y entre la segunda y la tercera no más de cinco. Como puedes suponer, el aparato digestivo tiene un intervalo muy largo entre las dos primeras tomas y comparativamente corto entre las dos segundas tomas. Esto, a la larga, no mejora la situación porque altera el ritmo de trabajo del aparato digestivo.
  4. Dar un alimento de alta calidad y de máxima digestibilidad. Si los dos aspectos anteriores son importes, facilitar un alimento especial lo es aún más porque un aparato digestivo sensible necesita un alimento más digestible. En el caso de Royal Canin, lo hemos conseguido mediante la formulación de alimentos a base de proteínas de alta digestibilidad (proteínas LIP), mezcla de prebióticos (FOS) y fibras como el psyllium (que absorbe mucha agua) para favorecer el equilibrio de la flora intestinal y mejorar la calidad de las heces.
    Siendo más específicos, existe un alimento para perros pequeños con sensibilidad digestiva, Mini Digestive Care, que además refuerza su palatabilidad dado el apetito exigente de los perros pequeños, y otro alimento para los perros medianos con sensibilidad digestiva, Medium Digestive Care. ¿Te preguntas por qué no hay alimentos para los perros grandes con sensibilidad digestiva? La respuesta es muy sencilla, porque la sensibilidad digestiva está tan presente en los perros grandes que todos los alimentos Maxi y Giant de Royal Canin están formulados teniéndolo en cuenta.

En resumen, la sensibilidad digestiva necesita que seamos muy rigurosos con los hábitos alimentarios de nuestro perro, incluido el tipo de alimento. Además de contar con que no hablamos de alimentos formulados como tratamiento dietético de una enfermedad, sino de alimentos para perros sanos con una sensibilidad particular, en este caso digestiva, un trastorno que consiste en tener tendencia a hacer deposiciones blandas y, en no pocos casos, malolientes.

Recuerda que estos alimentos están desarrollados para perros adultos y que si las heces blandas no mejoran con ellos o no sabes con seguridad qué le pasa a tu perro, lo mejor es que consultes con un veterinario.