Sistemas de protección para gatos

Sistemas de protección para gatos

El gato se caracteriza por tener una gran curiosidad innata, un instinto que le permite conocer al dedillo su territorio, pero que en determinadas ocasiones puede suponer un peligro para él. Este es el caso de los pisos altos, cuyas ventanas, terrazas y demás suponen un riesgo más que potencial para el gato; no en vano las caídas al vacío son la mayor causa de visita veterinaria de urgencias.

Gran parte de la curiosidad natural del gato viene dada por su instinto cazador, que, a su vez, es el que puede hacer que se precipite al vacío, aunque sea en el impulso de atrapar una simple mosca. Para él cualquier ocasión de cazar es buena.

Obviamente, el mejor método para impedir que el gato caiga al vacío es tener cerradas las ventanas y mantenerle en un lugar cerrado durante el tiempo que estén abiertas, pero esto solo es posible durante los meses fríos, ya que en nuestras latitudes lo habitual es que tengamos abiertas las ventanas cuando hace buen tiempo.

En este caso, uno de los métodos a nuestro alcance es la instalación de un sistema estandarizado que se acopla a la ventana y que consiste en un marco con tela mosquitera. En este caso se consiguen dos cosas al tiempo, que el gato no pueda caerse y que no entren insectos en el hogar.

Este sistema se encuentra fácilmente en tiendas especializadas, pero es tan sencillo que nosotros mismos podemos hacerlo. No hace falta ser un experto en trabajos manuales ni en bricolaje, ya que solo hay que construir un bastidor con cuatro listones y grapar a ellos la tela mosquitera, que podremos unir al hueco de la ventana con un sistema que nos permita quitarlo o ponerlo a voluntad.

Si la mosquitera nos parece muy tupida y nos quita más luz de la que queremos, se puede sustituir por una malla metálica (las de plástico pueden ser demasiado débiles para las zarpas del gato) con un hueco del tamaño que nos parezca adecuado.

Otro sistema que tiene un buen grado de eficacia es disponer de ventanas oscilobatientes, que para muchos gatos resultan muy difíciles de franquear, aunque no todos los expertos están de acuerdo en su eficacia.

Las terrazas merecen un punto aparte. Como es muy difícil cubrir todo su perímetro con un sistema de mosquiteras, mallas o redes, se puede utilizar un pastor eléctrico, un sistema consistente en un cable electrificado con un voltaje bajo pero que disuade a los gatos de traspasarlo. Este sistema también es adecuado para impedir que un gato que tiene acceso al jardín pueda salir de él.