Problemas y cuidados urinarios para tu mascota

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La enfermedad del tracto urinario inferior en los perros y gatos es una forma de denominar a un grupo de enfermedades complicadas y con causas y signos clínicos muy variables.

Enfermedades del tracto urinario inferior más comunes en mascotas

Existe la creencia de que la enfermedad del tracto urinario inferior es exclusiva del gato, pero no es así, los perros también pueden padecerla, si bien los trastornos pueden ser diferentes según cada especie.

Enfermedad del tracto urinario inferior en gatos

  • Cistitis idiopática felina. Esta enfermedad, que quizá conozcas más como infección de orina o infección urinaria, afecta a la vejiga urinaria y a otros sistemas, como el tracto gastrointestinal y la piel, se caracteriza porque produce crisis dolorosas autolimitantes y su causa es totalmente desconocida, de ahí que se considere “idiopática”. Lo peor de esta enfermedad es que el estrés en el gato hace que sea muy recurrente.
  • Urolitiasi Consiste en la cristalización de los minerales presentes en la orina y posiblemente te resulte más familiar si te decimos que se trata de los cálculos urinarios felinos.
  • Obstrucciones uretrales. Sea por la presencia de un cálculo urinario, una inflamación o espasmos, entre otras causas, las obstrucciones uretrales siempre producen la incapacidad para orinar.

Enfermedad del tracto inferior en perros

  • Infección del tracto urinario. Las causantes principales son las bacterias del intestino y los signos principales son micción frecuente, dolor y presencia de sangre en la orina.
  • Incontinencia. Pérdidas involuntarias de orina producidas por la disfunción de la vejiga, de la uretra o a un trastorno neurológico.
  • Urolitiasis. Como en el gato, se trata de la cristalización de algunos minerales en la vejiga, por ejemplo, estruvita, oxalato cálcico, cistina y urato, sobre lo que tienes más información en nuestro artículo “Cálculos urinarios en perros”.

Signos de enfermedad del tracto urinario inferior en perros y gatos

Si ves que tu perro o tu gato muestra sangre en la orina, dificultad para orinar, dolor cuando orina, necesidad frecuente de orinar o micción en lugares inapropiados, debes llevarlo al veterinario.

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En ocasiones, los signos de la enfermedad del tracto urinario no se detectan, de ahí la importancia de hacer revisiones periódicas a nuestro gato y a nuestro perro.

Causas y factores de riesgo de la enfermedad del tracto urinario inferior

  • En el gato: sobrepeso, dieta inadecuada, esterilización en los machos, falta de ejercicio y estrés.
  • En el perro: infecciones bacterianas, sexo femenino, sobrepeso, dieta inadecuada y estilo de vida sedentario (sale poco de paseo, lo que hace que orine menos frecuentemente de lo deseable).

Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad del tracto urinario inferior

Para hacer un diagnóstico correcto, el veterinario necesitará saber cómo vive tu mascota, su edad y su peso, así como si muestra sangre en la orina, dificultad para orinar, dolor, etc.

Una vez hecho un diagnóstico por parte del veterinario, sólo él debe determinar qué tratamiento debe recibir tu mascota, incluida, si así lo considera oportuno, una alimentación adaptada.

Alimentación adecuada para la enfermedad del tracto urinario inferior del gato y del perro

Cada especie debe tomar un alimento desarrollado para ella, pero todas las fórmulas de Royal Canin:

  • Están adaptadas a los problemas y a las principales comorbilidades de la enfermedad del tracto urinario inferior.
  • Están probadas clínicamente para garantizar su eficacia.
  • Tienen alta palatabilidad para que tu mascota disfrute más cuando come.
  • Contienen proteínas de gran calidad.
  • Poseen un contenido equilibrado de minerales para evitar la formación de cálculos.

Soluciones nutricionales a medida para la salud del tracto urinario del gato

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Soluciones nutricionales a medida para la salud del tracto urinario del perro

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El cuidado de la salud urinaria de tu mascota debe ser constante

Es posible que creas que tu gato o perro está totalmente sano cuando desaparecen los signos de la enfermedad del tracto urinario inferior, pero no son pocos los casos en que la salud urinaria de la mascota necesita cuidados continuos, entre los que pueden estar el mantenimiento de su estilo de vida activo y la alimentación adaptada recomendada por tu veterinario.

Esto es fundamental para evitar la recurrencia de la enfermedad del tracto urinario inferior:

  • Lleva regularmente a tu mascota al veterinario para hacerle controles.
  • Asegúrate de que tu mascota bebe suficiente agua, para lo que debe tener siempre a su alcance agua limpia y fresca. Esto es más importante en el gato.
  • Controla el color de la orina de tu mascota; por ejemplo, si es muy oscura o muestra un color rosado o rojizo. En este último caso es por la presencia de sangre.
  • Controla los factores externos que favorecen la aparición de trastornos urinarios, por ejemplo, el estrés, el sobrepeso, el sedentarismo, etc.
  • En cuanto a la alimentación, seguro que tu veterinario te recomendará una dieta mixta, es decir, la combinación de alimento seco y húmedo para que tenga mayor aporte de líquido y el tipo de alimento adecuado para el estado de salud de tu mascota.

Mas información en:

IMPORTANTE: LAS MISMAS CAUSAS SIEMPRE PROVOCAN LAS MISMAS CONSECUENCIAS.

Mi perro tiene fiebre, ¿qué puedo hacer?

Perro con fiebre labrador tumbadoLa temperatura normal del perro está entre los 38 y los 39 ºC, así que se considera que el perro tiene fiebre cuando su temperatura corporal supera los 39 ºC. Eso sí, los cachorros, las hembras a punto de parir y los perros mayores pueden no tener la temperatura media habitual.

La fiebre puede ser un signo de que algo está fallando en la salud del perro, así que es muy importante darse cuenta de que el perro tiene fiebre para poder actuar lo antes posible y poner solución al problema.

¿Qué produce la fiebre en el perro?

Las causas de la fiebre son muchas, ya que es uno de los mecanismos que el organismo pone en marcha para protegerse. Es decir, el cuerpo aumenta su temperatura como una medida muy eficaz de su sistema inmunitario para protegerse de un patógeno.

La fiebre también se puede producir por algún fallo del propio organismo, por lo que se impone la visita al veterinario para que valore todos aquellos aspectos que sólo él está cualificado para considerar.

Causas de fiebre más comunes:

  • Una infección (bacteriana o vírica).
  • Un golpe de calor.
  • Reacción a una vacuna.
  • Ingestión de algún producto tóxico, incluidas algunas plantas.

Signos de que el perro puede tener fiebre

A pesar de que la fiebre suele indicar que algo no va bien en el cuerpo, son muchos los perros que tienen fiebre y no muestran ningún signo. Otros, en cambio, pueden mostrar temblores intensos y vomitar.

Aun así, los signos de fiebre más comunes son:

  • Nariz seca y muy caliente.
  • Falta de apetito.
  • Actitud decaída, apática, con más sueño de lo habitual.

¿Cómo tomar la temperatura del perro?

La mejor manera de medir la temperatura es con un termómetro especial para la vía rectal. Asegúrate de lubricarlo antes para que entre fácilmente y de que el perro se esté lo más quieto posible durante todo el proceso.

Como hoy día la mayoría de los termómetros rectales son digitales y relativamente flexibles, no entrañan peligro para el perro; sin embargo, los de mercurio y rígidos se pueden romper. Por eso, nunca, jamás, utilices un termómetro convencional para medir la temperatura del recto de tu perro si no está ideado para ese fin.

El tiempo mínimo que el termómetro debe estar en el recto es de dos minutos, pero si usas un termómetro digital tendrás que esperar a que suene el temporizador indicándote que ya ha terminado de medir la temperatura.

Si quieres saber con más detalle cómo medir la temperatura de tu perro, te recomendamos que veas nuestro vídeo.

¿Qué hacer cuando un perro tiene fiebre?

Si has comprobado que tu perro tiene entre 39 y 41 grados de temperatura corporal, debes llevarlo al veterinario cuanto antes, pero si supera los 41 ºC estás ante una urgencia veterinaria.

El único cualificado para elegir el modo de bajar la fiebre del perro es el veterinario, entre otras cosas porque la fiebre no es una enfermedad, sino un síntoma que requiere un análisis profundo para averiguar las causas que la producen.

Sólo de manera provisional y hasta que lo vea un veterinario, puedes humedecer periódicamente la piel del abdomen, las ingles y las axilas. De esta manera la temperatura debería bajar en unos minutos, pero rápido vuelve a subir.

Tampoco des un medicamento al perro para bajarle la fiebre si no te lo recomienda un veterinario y jamás des paracetamol o ibuprofeno al perro porque son tóxicos para él.

Mi gato no come, ¿qué puedo hacer?

Gato comiendo ilustrando el artículo sobre la pérdida de apetitoCuando un gato deja de comer (anorexia) o come significativamente menos de lo habitual (hiporexia), lo primero que debemos considerar es que algo está pasando. Las razones por las que un gato puede perder el apetito son diversas, si bien se pueden clasificar en dos grandes grupos: externas e internas.

Razones externas por las que el gato puede dejar de comer

  • Cambios en su entorno. Los gatos tienen perfectamente controlado su territorio y toleran muy mal los cambios. Por ello, si cambias de muebles, mucho más si cambias de casa, no te extrañe que el gato muestre falta de apetito. En este apartado también incluimos los viajes, las visitas de personas desconocidas, épocas de fiestas, los comederos nuevos y los cambios de ubicación del comedero, por citar sólo algunas causas.
  • Llegada de otro gato. Si el simple cambio de un mueble puede producir la pérdida de apetito del gato, imagínate lo que supone para él la llegada de otro gato a su territorio. Te recomendamos que sigas los consejos del artículo “La introducción de un gato nuevo en casa” para actuar de la mejor manera posible en estos casos.
  • Cambios de alimentación. Algunos gatos padecen lo que los expertos llaman neofobia alimentaria, de modo que no toleran los cambios bruscos de alimentación y dejan de comer. Estos cambios de alimentación pueden ser obligatorios, por ejemplo al cambiar de alimento de gatito a adulto o tras la esterilización. Para prevenir este rechazo, nada mejor que hacer una buena transición alimentaria, lo que además previene problemas gastrointestinales. Otra ocasión que supone un cambio de alimentación es la presencia de alguna enfermedad renal, hepática, etc. En estos casos se debe ser muy estricto a la hora de seguir las indicaciones del veterinario.
  • Intoxicaciones. Aunque una intoxicación puede ser considerada una enfermedad, la tratamos aparte porque tiene elementos exógenos que se pueden controlar, como el acceso a productos de limpieza, a plantas tóxicas, a medicamentos, etc.

Razones internas por las que un gato puede dejar de comer

  • Comportamiento reproductivo. El celo en las hembras y el impulso natural del macho en esa fase pueden causar la pérdida del apetito. Una razón más para recomendar la esterilización de los gatos de ambos sexos.
  • Un gato puede dejar de comer cuando tiene alguna enfermedad, de cualquier tipo, como los trastornos periodontales. El simple contacto del alimento con las encías puede producir un dolor suficiente para que el gato no quiera comer.
  • Los gatos mayores pueden perder el apetito, influido por la pérdida de olfato, lo que hace que el alimento no resulte tan atractivo. Otra causa muy frecuente por la que los gatos mayores dejan de comer es la pérdida de piezas dentales. Te recordamos que hay alimentos especiales para gatos mayores, que no sólo tienen unas croquetas adaptadas a su edad, sino también su composición.

¿Qué debo hacer si mi gato pierde el apetito?

  1. Visita al veterinario. Para descartar que tu gato ha dejado de comer porque tiene alguna enfermedad, lo primero que debes hacer es llevarlo al veterinario. Él hará las pruebas necesarias y te dirá el tratamiento que debes seguir.
  2. Respetar los consejos del veterinario. En ningún caso debes hacer cosas por tu cuenta a la hora de tratar a un gato que ha dejado de comer. Algo aparentemente sin importancia o “sano”, como darle un poco de pollo hervido, puede ser inadecuado en según qué casos.
  3. Cambiar la alimentación. Sólo se debe cambiar la alimentación de un gato que no come y tiene una enfermedad si lo aconseja el veterinario. Una vez descartada la presencia de enfermedad alguna que provoque la pérdida de apetito, debes seguir algunas pautas a la hora de convencer a tu gato sano para que vuelva a comer.

Cómo alimentar a un gato sano que no quiere comer su alimento habitual

  • Añadir alimentos húmedos a su dieta. La alimentación mixta seca-húmeda suele mejorar mucho la palatabilidad de la dieta diaria del gato. Sólo hay que seguir los consejos del artículo que te recomendamos.
  • Cambiar de alimento. Nunca debe ser la primera opción, pero si finalmente hay que hacerlo, primero se debe elegir un alimento que esté formulado para sus necesidades particulares (su edad, si sale de casa, si está esterilizado…). Este cambio, si tu veterinario no dice lo contrario, debe hacerse paulatinamente, ya que los cambios bruscos de alimentación no sólo pueden generar el rechazo, sino que también pueden producir trastornos gastrointestinales, como diarreas.
  • Rehidratar el alimento seco. Puede sorprender, pero algunos gatos rechazan rotundamente el alimento húmedo en lata o en sobre y, en cambio, toleran mucho mejor que le pongas su alimento seco habitual en remojo. Esto se puede hacer con agua tibia (nunca hirviendo porque altera la composición del alimento) y dejándolo el tiempo suficiente para que se ponga blandito.

¿Por qué es importante no dejar al gato sin comer?

A simple vista, el propietario de un gato puede pensar que no pasa nada si el gato no come durante unos días y lo deja con la intención de que acabe comiendo debido al hambre. Sin embargo, dejar sin comer al gato durante varios días puede ser una decisión errónea porque no puede estar más de tres-cuatro días sin ingerir alimentos. ¿Por qué? Sus órganos son muy sensibles a la falta de alimentación, especialmente el hígado, y empiezan a sufrir las consecuencias superado ese tiempo, lo que puede dejar secuelas en su salud a largo plazo.

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