Perro mestizo

Mestizo-ficha-entrada-perro-esHISTORIA

Parece estar totalmente consensuado de dónde proviene el perro, del lobo, pero sería más exacto decir que procede de un cánido antiguo parecido al lobo actual que vivía por toda Eurasia y América.

Hay dos teorías sobre dónde se produjo la domesticación del perro. Una la sitúa en Oriente Próximo o en Asia oriental, y la otra, avalada por estudios genéticos, afirma que la domesticación del perro se produjo en Europa como mínimo hace unos 19.000 años.

No está claro cómo se produjo el acercamiento de aquel lobo ancestral al hombre, pero sí que desde entonces prácticamente ha formado parte de todas las culturas humanas, con una relación tan estrecha que ha conseguido la consideración de “el mejor amigo del hombre”.

Desde que el perro fue domesticado hace milenios, su evolución ha estado sujeta a un factor fundamental, su funcionalidad, es decir, que cumpliera adecuadamente con el cometido que se le encomendara, y los tres trabajos fundamentales a lo largo de la historia han sido la caza, el pastoreo y la protección. Esta es la razón por la que desde tiempos inmemoriales se puede considerar que el perro cuenta con muy diferentes estirpes y variedades, con formas, tamaños y temperamentos tan diferentes entre sí que con mucha frecuencia cuesta creer que se trata de individuos de la misma especie.

No fue hasta bien entrado el siglo XIX cuando se desarrolló el concepto “raza canina” que tenemos hoy día, tampoco el de “perro mestizo”. Por contraposición, este último sería un perro sin raza concreta, también conocido como perro criollo.

CARÁCTER

El temperamento del perro mestizo depende de tres cuestiones fundamentales: el carácter de sus progenitores, la socialización que haya tenido cuando es cachorro y las experiencias que tenga a lo largo de su vida.

Así, un cachorro mestizo que haya tenido una socialización adecuada, crezca sin sufrir experiencias traumáticas y sus padres tuvieran temperamentos equilibrados casi con toda seguridad será un perro equilibrado, cariñoso, sociable, amigable con los niños y fácil de adiestrar.

La dificultad para determinar el carácter de un cachorro mestizo frente a uno de raza está en que con mucha frecuencia se desconoce el temperamento que tenían sus progenitores (a veces sólo se conoce a su madre), pero con un buen adiestramiento y buenas atenciones son muy pocos los perros mestizos que desarrollan problemas de comportamiento.

CUIDADOS

Se trate de un perro mestizo pequeño, mediano, grande o gigante, siempre debe recibir unos cuidados básicos en cuanto a higiene y salud.

  • Higiene

    • Cuando un perro vive dentro de casa no suele ser necesario bañarlo muy a menudo porque no se ensucia demasiado. Por ello, la frecuencia del baño puede ser de una vez al mes, incluso menos.
    • Por el contrario, el cepillado es imprescindible para contribuir a la salud de su piel y el brillo de su pelo. Al retirar el pelo suelto con un buen cepillado se masajea la piel y se retira suciedad superficial.
    • Cuando se usen productos cosméticos, deben estar formulados para perros porque el pH de su piel es diferente al que tiene la del ser humano.
  • Salud

    • Existen infinidad de enfermedades que pueden prevenirse con vacunas. Consulta con tu veterinario cuáles deben ponerse y cuándo. Un ejemplo muy gráfico es la rabia, una enfermedad que se considera erradicada en Europa gracias a las campañas de vacunación realizadas desde hace décadas.
    • También hay un gran número de parásitos que pueden afectar al perro. Los hay internos (cestodos y nematodos) y externos (pulgas, garrapatas y mosquitos), pero todos pueden ser combatidos. Consulta con el veterinario.
    • El ejercicio es necesario para mantener la salud del perro, no sólo le ayuda a mantener un estado de forma óptimo, sino que también repercute en su carácter.

PARTICULARIDADES

Cada perro mestizo es un mundo en sí mismo, pero por su tamaño puede tener ciertas particularidades.

  • Perros pequeños

    • Los perros con un peso inferior a los 10 kilos cuando son adultos tienen una altísima necesidad de energía y mucha facilidad para la formación de sarro. Como también pasan mucho tiempo en brazos de sus propietarios es frecuente que muestren estreñimiento por la falta de ejercicio que eso supone.
    • Todas estas necesidades pueden cubrirse con la gama X-Small, adaptada a los perros con un peso inferior a los 4 kilos, y la gama Mini, formulada para perros con un peso entre 1 y 10 kilos cuando son adultos.
  • Perros medianos

    • Las necesidades nutricionales de los perros con un peso entre 11 y 25 kilos son diferentes a las de otras tallas no sólo porque su desarrollo concluye hacia los 12 meses de edad y durante ese período necesitan un gran aporte de energía, sino también por la cantidad de ácidos grasos adecuados para la salud de su piel, así como de fibras y proteínas de alta calidad para favorecer la óptima digestibilidad. Todos estos aspectos nutricionales se tienen en cuenta a la hora de formular la gama Medium.
  • Perros grandes y gigantes

    • Por su tamaño, los perros grandes y gigantes necesitan cuidados extras con sus articulaciones. Además, como tienen el aparato digestivo relativamente corto comparado con su tamaño, no es extraño que muestren sensibilidad digestiva; incluso cierta propensión a la torsión de estómago.
    • Estas sensibilidades tienen su respuesta nutricional con la gama Maxi, para perros entre 25 y 44 kilos, y con la gama Giant, para perros cuyo peso sea superior a los 45 kilos.
  • Alimentación mixta

    • Por su fórmula adaptada a las necesidades nutricionales de cada perro y su fácil conservación, una elección perfecta es el alimento seco. Sin embargo, también se puede dar una dieta mixta, que aporta todos los nutrientes en la proporción adecuada para cada tamaño al tiempo que la hace más apetitosa.
  • Esterilización y edad avanzada

    • Poco a poco se va instaurando el hábito de esterilizar al perro como uno más de sus cuidados porque aumenta su esperanza de vida y reduce el riesgo de padecer cánceres del aparato reproductivo. Como esta intervención produce cambios en su metabolismo, por ejemplo, un potencial aumento de peso, es importante adaptar su alimentación.
    • También durante la edad avanzada, el perro debe recibir una alimentación especial, si bien esta fase de su vida comienza en un momento diferente según el tamaño del perro.

CACHORRO

  • El cachorro mestizo necesita cuidados desde el momento mismo de llegar a casa, así que es mejor tener todo preparado, tanto un lugar tranquilo para descansar como que el entorno sea seguro (nuestra casa cuenta con riesgos para su integridad, como los enchufes y los cables).
  • Si tienes dudas sobre lo concerniente a la salud de tu cachorro mestizo, como vacunas, desparasitaciones o la mejor manera de limpiarle las orejas, debes consultarla con un veterinario.
  • Un perro adulto equilibrado sólo es posible si recibe un adiestramiento correcto desde cachorro, a lo que no siempre se le da la importancia que tiene.
  • Asegúrate de que tu cachorro tiene agua a su disposición en todo momento. La deshidratación puede poner en riesgo su vida.
  • Como la alimentación es primordial para el desarrollo de tu cachorro y su salud futura, te recomendamos nuestra sección “Cómo alimentar al cachorro”.

Residencias caninas. Todo lo que debes saber

Golden sentado ilustrando artículo de Residencias Caninas¡Por fin ha llegado la época estival y con ella el inicio de la vacaciones! Ahora bien, ¿qué puedes hacer con tu perro si no te lo puede llevar de viaje?

Las opciones son varias, dejarlo en casa de un familiar que se encargue de él durante tu ausencia o alojarlo en una residencia de mascotas.

Cómo elegir una residencia

En el mercado hay infinidad de ofertas disponibles sobre residencias para mascotas, ¡incluso las hay exclusivas para conejos!, así que elegir una puede ser muy complicado.

Aun así, hay algunos signos que te pueden ayudar a la hora de elegir una residencia donde dejar a tu perro durante las vacaciones.

  • Servicios disponibles. Consulta con ellos cuáles son los servicios básicos que ofrecen y los opcionales. Los básicos son, obviamente, el alojamiento, darle de comer y beber, mantenerlo limpio y atendido por un veterinario si hiciera falta. Los opcionales son infinitos: bañarlo, sacarlo de paseo, administrarle algún tratamiento veterinario con horario, atención telefónica, envío de fotos/vídeos, webcam disponible todo el tiempo para que el propietario pueda ver qué está haciendo su mascota en ese momento, servicio de recogida y entrega a domicilio, etc.
  • Visita las instalaciones. Antes de contratar los servicios de una residencia, haz una visita presencial para comprobar que lo que ves en su publicidad es fiel a la realidad. Comprueba que los espacios, individuales y comunes, estén limpios, incluso si cuentan con aire acondicionado. Tampoco está de más asegurarte de si va a tener un colchón o un tejido confortable sobre el que poder descansar. Desconfía de casetas instaladas a pleno sol y sin espacios con sombra.
  • Zona de recreo. Tu perro debe seguir haciendo ejercicio durante su estancia en la residencia, por lo que deben contar con un espacio de recreo donde pueda correr a sus anchas. Si es sociable, seguro que se lo pasará bomba con otros perros.
  • Seguro para imprevistos. Sirve para proteger los intereses de ambas partes si sobreviene un imprevisto. Los más básicos son los de responsabilidad civil, pero también pueden abarcar indemnizaciones en caso de pérdida o muerte de la mascota, urgencias veterinarias, daños a terceros, etc.

Qué debe llevar el propietario

Como en el caso de las instalaciones, los requisitos pueden determinarlos las residencias, que te pueden pedir:

  • Certificado de salud. Sirve para asegurarse de que ningún perro puede contagiar a los demás una enfermedad infectocontagiosa, que puede estar en período de incubación a su llegada.
  • Autorización de asistencia veterinaria. Muy recomendable para garantizar la asistencia veterinaria en casos de urgencia para salvar la vida del animal.
  • Cuestionario sobre la mascota. Cuantos más datos tengan sobre tu mascota mejor podrán atenderla. Sé sincero a la hora de responder sobre su comportamiento con otros animales, si tiene alguna alergia, intolerancia a algún alimento, alguna enfermedad crónica que requiere una atención concreta, etc.
  • Alimentación y medicamentos. Tu mascota no debe cambiar de alimentación durante el tiempo que esté alojada en la residencia, así que diles qué comida toma y los horarios habituales. Deja convenido si llevas tú la comida o la compran ellos. Lo mismo pasa si tu perro debe tomar medicamentos.
  • Identificación. No dejes a tu perro a cargo de nadie si no está identificado, no sólo porque es obligatorio, sino porque no tendrás forma de demostrar que es el tuyo si surgiera algún conflicto.
  • Documentación. Lleva a la residencia la cartilla sanitaria al día, es decir, donde figure su calendario de vacunaciones, así como el de desparasitaciones internas.

Cómo encontrar una residencia canina

Como ves, las residencias para mascotas pueden ser de muchos tipos y tienen libertad para decidir qué tipo de animal alojan. Como todo esto puede hacer muy complicado encontrar una lo más cerca posible de tu domicilio, nosotros te recomendamos nuestro buscador de residencias.

Requisitos legales de las residencias para mascotas

Independientemente de la gran oferta disponible en el mercado, las residencias caninas deben cumplir con unos requisitos legales, que varían según la comunidad autónoma en la que estén. No obstante, los más comunes son:

  • Núcleo zoológico. Prácticamente todas las normativas exigen que el establecimiento cuente con la consideración de núcleo zoológico, que consiste en cumplir unos requisitos administrativos determinados.
  • Registro de los huéspedes. Los centros deben llevar un registro con los datos de los animales alojados, así como de sus propietarios. Este registro puede ser exigido por la consejería competente, que también determina los datos a reseñar: certificado de vacunación, desparasitaciones, salud general, fecha de llegada, fecha de salida, etc.
  • Características de las instalaciones. Los locales deben tener las características adecuadas a las necesidades fisiológicas y etológicas de los animales que deban albergar. Aquí también se tiene en cuenta la higiene de estos espacios.
  • Personal cualificado. Las personas encargadas de atender a los animales deben tener conocimientos específicos para cada especie y asegurarse de que tienen agua suficiente y reciben la alimentación adecuada.
  • Control sanitario. Deben contar con un procedimiento que evite el contagio de enfermedades entre los animales alojados. Esto afecta a un espacio aislado y con posibilidad de pasar un período de cuarentena, así como a espacios separados donde alojar hembras en celo.
  • Servicio veterinario. Bien como parte del personal de la residencia o externo pero con disposición suficiente para atender una urgencia y determinar los cuidados adecuados a cada ejemplar.

 

 

Las alergias y enfermedades primaverales acechan durante el cambio de estación. ¡Presta atención!

Alergias y enfermedades primaverales del perro en primaveraCon el estreno de la nueva primavera llegan el sol, los campos verdes y algún que otro “visitante” no deseado.  (más…)

Parásitos internos

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Existen un buen número de parásitos internos que afectan al perro. La mayoría influyen sobre el aparato digestivo en alguna de sus partes, pero también los hay que afectan al corazón, a las células sanguíneas o al sistema inmunitario.

Estos endoparásitos caninos pueden ser de diverso tamaño y algunos también pueden transmitirse a las personas, a quienes pueden causar enfermedades graves.

Existen muchas especies de parásitos internos y muchas de ellas llegan al perro por la picadura de anfitriones intermediarios, como las pulgas, las garrapatas o los mosquitos. Los grupos más importantes son los vermes redondos o nematodos y vermes planos o cestodos, que afectan al aparato digestivo, pero también están los protozoos que producen leishmaiosis o los gusanos que producen la dirofilariosis, o gusano del corazón.

Los parásitos que afectan al aparato digestivo se suelen localizar en el intestino, donde se alimentan succionando sangre y nutrientes. Ahí provocan lesiones en los tejidos, pero pueden llegar a producir anemia, una obstrucción intestinal y, en el peor de los casos, la muerte.

La mejor forma de luchar contra estos parásitos es prevenir que lleguen al perro, lo que debe recomendar el veterinario. Para ello, no debemos olvidar desparasitar a nuestro perro según los plazos que nuestro veterinario nos indique y con el producto que él nos recomiende, ya que es él quien mejor conoce las especies que pueden afectar al perro según el lugar donde vivimos.

Si te interesa el tema, aquí te resumimos las características de los parásitos internos más importantes.

Cestodos

Son gusanos planos y la especie que más afecta al perro es Dipylidium caninum, que transmite la pulga. Afecta a los perros de cualquier edad y, además de picor anal, el perro tiene síntomas gastrointestinales, como diarreas. También pueden verse en las heces segmentos de los parásitos.

Dada la dificultad de erradicar las pulgas del entorno donde viven los perros que las han tenido alguna vez, son frecuentes las reinfestaciones de este parásito.

Hay otras especies, pero menos frecuentes, como Echinocuccus granulosus y Echinococcus multiocularis, si bien las mencionamos porquepueden afectar al ser humano.

Spirocerca lupi

Se trata de un nematodo que produce la espirurosis, una enfermedad que afecta a la pared esofágica, principalmente, pero también a la estomacal, incluso puede afectar a la pared de la arteria aorta. La espirurosis es una enfermedad endémica de países tropicales, norte de África y de la Europa meridional.

Este parásito llega al perro a través de los animales que le sirven de anfitriones y que el perro ingiere. Se cree que el verdadero anfitrión de la Spirocerca lupi es el escarabajo pelotero, y que afecta a los pequeños vertebrados, por ejemplo, ratones, que se alimentan de ellos, por lo que van afectando a las distintas especies según se va ampliando la cadena trófica.

Los síntomas más comunes de la espirurosis son regurgitaciones, a veces problemas para deglutir, vómitos y aumento de la sed. Si el parásito se localiza en la pared de la aorta, puede aparecer dificultad para respirar.

La mejor forma de impedir que el perro contraiga esta enfermedad es no permitir que ingiera nada que no sea su alimento habitual.

Estróngilos

Las especies que producen estrongilosis son Uncinaria stenocephala, Ancylostoma caninum y Ancylostoma brazyliense. Según la especie que afecte al perro pueden aparecer diferentes síntomas, como anemia grave (los ancilostomas) o diarreas (los uncinarias).

La infestación pasa por varias fases, las mismas que tiene el desarrollo de la larva dentro del organismo: cutánea y digestiva. En laprimera fase aparecen pequeñas pápulas en el abdomen y en los dedos, que desaparecen espontáneamente transcurridos diez días, aproximadamente. La segunda fase empieza cuando las larvas llegan a su estado adulto en el intestino, momento en que empiezan a aparecen diarreas y estreñimiento alternativos, pero luego se instaura una diarrea perseverante de olor realmente fétido. Además, si el parásito es un ancilostoma, aparece una anemia grave, que produce el abatimiento del animal, ya que el parásito se alimenta de la sangre del perro, por lo que si la infestación es muy grande, este pierde mucha sangre diaria. Si no se trata a tiempo, puede producir la muerte del perro.

Áscaris

Las especies que afectan al perros son dos tipos de nematodos (gusanos redondos): Toxascaris leonina y Toxocara canis, si bien este último también puede afectar al ser humano. Esta parasitosis aparece, principalmente, a los perros jóvenes, de menos de un año de edad.

El parásito accede al organismo del perro a través de la comida o el agua que contenga huevos de estas especies, pero también por vía intrauterina (por lo que el cachorro ya nace infestado) o a través de la leche materna.

Los síntomas habituales son el retraso en el desarrollo, adelgazamiento y mortalidad muy alta en los cachorros entre 3 y 7 semanas de edad si nacen infestados. También puede aparecer tos, en caso de que el perro esté infestado por Toxocara canis, y se debe al proceso migratorio de las larvas cuando pasan por el corazón y los pulmones, aunque luego vuelven al intestino por la tráquea.

En casos muy graves, los propios gusanos pueden producir una oclusión intestinal o una perforación intestinal. Hay que destacar que los parásitos también utilizan los nutrientes que llegan al intestino con los alimentos que el perro ingiere, lo que también influye en el empeoramiento de su salud.

Otro nematodo muy frecuente es el Trichuris vulpis, que produce síntomas digestivos y pérdida de peso. Al ser un parásito que se alimenta de la sangre, también puede producir anemia. El perro puede verse afectado por este parásito al ingerir huevos, que pueden estar encualquier parte del medio exterior.

Protozoarios

Las dos especies de protozoarios (parásitos unicelulares) que afectan al perro son Babesia canis y Leishmania infantum.

El animal que transmite a los perros entre sí la Babesia canis es la garrapata, en concreto las especies Dermacentor reticulatus yRhipicephalus sanguineus.

Estos parásitos unicelulares, que tienen un proceso de reproducción un tanto complejo, ya que hay una fase asexual y otra sexual, se alimentan de los glóbulos rojos, por lo que pueden producir daños que pasan inadvertidos hasta que la infestación en muy grave.

En este caso, el mejor tratamiento es impedir que las garrapatas lleguen a picar al perro.

Por su parte, un protozoo llamado Leishmania infantum es el causante de una enfermedad que acaba con el sistema inmunitario del perro, la leishmaniosis, por lo que van apareciendo diversas patologías.

Al perro llega a través de la picadura de las hembras del mosquito Phlebotomus perniciosus, por lo que es muy adecuado utilizar productos repelentes frente a estos insectos. Asimismo, los laboratorios ya comercializan vacunas para conseguir que el sistema inmunitario del perro sano pueda vencer al parásito sin que llegue a producir ninguna enfermedad, lo que hasta ahora era imposible.

Dirofilaria

Se trata de otro gusano, aunque este afecta al corazón, más en concreto al ventrículo y a la aurícula derechos, así como a la arteria pulmonar, Dirofilaria immitis. También son los mosquitos los que la transmiten, especialmente aquellos que viven en países tropicales o templados, como es el caso de España, que cuenta con regiones especialmente sensibles.

Tenias del perro

Hay dos especies fundamentales de tenias que afectan al perro, la que produce la dipilidiosis y la que produce el quiste hidatídico.

El nombre del parásito que produce la dipilidiosis es Dipilidium caninum y se trata de un platelminto que nos solo parasita al perro, sino que también puede afectar al gato y al ser humano.

Lo transmiten las pulgas, especialmente las especies Ctenocephalides canis y Ctenocephalides felis. Sin embargo, es en estos parásitos externos donde se desarrolla la primera fase de la vida de esta tenia, ya que para llegar a adulto necesita estar en otro anfitrión, generalmente un mamífero. Esto es fácil de comprender si tenemos en cuenta que la forma adulta del gusano puede medir hasta 70 centímetros de largo y hasta 3 centímetros de ancho.

Por su parte, el parásito que produce el quiste hidatídico o hidatidosis es Equinococcus granulosus, que llega al perro al ingerir alimentos que contienen huevos o larvas. También puede afectar al ser humano.

Es especialmente frecuente en lugares de clima templado y es importante porque puede producir la muerte del animal que lo padece. Necesita dos especies de anfitriones diferentes, los mamíferos herbívoros u omnívoros para el desarrollo de las larvas y los mamíferos carnívoros para el desarrollo de los adultos.

Leishmaniosis: la enfermedad del mosquito

Leishmaniosis: enfermedad del mosquito.

La leishmaniosis es una enfermedad muy grave y no tiene un tratamiento curativo. Por ello, la prevención y la detección precoz son las mejores medidas que podemos tomar.

La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria producida por un protozoo (Leishmania infantum), que se transmite por la picadura de un mosquito (Flebotomus perniciosus). Los órganos afectados principalmente, aunque depende de la sensibilidad del animal, son el hígado, el riñón y la piel. También puede contagiarse el hombre, pero solo si su sistema inmutario no funciona correctamente y a través de la picadura del mosquito, nunca por el contacto con el perro.

Hasta ahora, el tratamiento de la leishmaniosis puede suprimir los síntomas, pero no es definitivo y tampoco impide una recaída posterior, por eso lo mejor es su prevención. Todavía el método más utilizado son los repelentes del mosquito, sobre todo en forma de collar. No obstante, los laboratorios han lanzado una vacuna contra esta enfermedad, por lo que se puede consultar con el veterinario.

También es recomendable hacer, al menos, un análisis de sangre al año para su detección precoz. Un perro puede ser portador y no manifestar síntomas, o presentar solamente signos muy inespecíficos (apatía, falta de apetito) que no hacen sospechar de esta enfermedad.

Para prevenir se deben evitar las situaciones de riesgo, es decir, las picaduras del mosquito, y utilizar un alimento de calidad que estimule las defensas inmunitarias para que el perro, en caso de estar en contacto con el parásito, pueda reaccionar rápidamente.

Una vez se ha contraído la enfermedad, para su control habrá que detectarla y comenzar el tratamiento lo antes posible. En caso necesario, existen dietas especiales que ayudan a manejar nutricionalmente la leishmaniosis.

¡Quita, bicho!

Parásitos internos y externos del perro

Con el aumento de la temperatura muchas especies de animales reactivan sus ciclos vitales y algunas de ellas pueden ser parásitos de nuestros perros, que en algunos casos pueden ser bastante peligrosos.

Son muchos los parásitos que pueden afectar a nuestros perros, tanto internos como externos. De estos últimos, los más importantes son las pulgas, las garrapatas y los mosquitos, aunque no son los únicos, ya que también pueden afectarles los piojos y diversos ácaros.
En realidad nos centramos en las tres principales especies de parásitos externos porque todas tienen algo en común, se alimentan de la sangre del perro.

Pulgas

Estos insectos, que pueden ser marrones o negros, carecen de alas, pero su capacidad de salto es enorme, por lo que les resulta fácil pasar de un perro a otro. Además, tienen el cuerpo aplanado, lo que les permite moverse con velocidad entre el pelo, aunque sea tupido. Cuando son pocas, son difíciles de ver, aunque su presencia puede detectarse por varios signos: el perro se rasca y aparecen unos restos negruzcos en la base del pelo, que son sus excrementos.

Ya hemos visto que producen picor aun cuando sean pocas, pero no son extraños los casos de perros que son alérgicos a su picadura, por lo que pueden desarrollar una dermatitis alérgica. No obstante, la reacción a la picadura depende del grado de sensibilización de cada perro.

La picadura de la pulga es grave por sí misma, ya que supone pérdida de sangre, pero además puede suponer la transmisión de muchas enfermedades, como la tenia Dipylidium caninum.

Para luchar contra las pulgas, los laboratorios han desarrollado un buen número de productos sanitarios que las eliminan del perro; sin embargo, la mayor dificultad para erradicarlas está en que sus huevos pueden alojarse en las rendijas más pequeñas del entorno donde se desenvuelve el perro y volver a infestarlo cuando eclosionan. Por ello, también se hace necesario limpiar con los productos adecuados dicho entorno.

Garrapatas

Otro de los parásitos hematófagos son las garrapatas, que pueden llegar al perro en su fase juvenil y picarle para alimentarse de su sangre. La gravedad de las garrapatas está tanto en que pueden producir anemias agudas si están en gran número, como en que pueden transmitir enfermedades graves, ya que pueden inocular con su picadura desde virus a bacterias, pasando por riquetsias y protozoos.

El mejor modo de luchar contra las garrapatas es la prevención, es decir, impedir que lleguen a picar al perro, ya que así se tiene plena constancia de que no le transmiten ninguna enfermedad, y para ello se ha formulado una gran cantidad de productos sanitarios. No obstante, si llegaran a picarle, es conveniente que no estén más de 24 horas, por lo que se hace imprescindible una revisión visual constante, mejor después de regresar del paseo, cuando es posible que podamos verlas cuando todavía están sueltas entre el pelo.

Mosquitos

La picadura del mosquito pudiera carecer de importancia sanitaria para nuestros perros si no fuera porque pueden transmitir dos de las enfermedades más peligrosas para ellos: la leishmaniosis y la filariosis.

En realidad, las verdaderas causantes de los problemas sanitarios que producen en los perros son las hembras de dos especies diferentes, la del Phlebotomus perniciosus, que se desarrolla en zonas áridas mediterráneas, y la del Phlebotomus ariasi, que prefiere las zonas más frías y húmedas.

Como en las garrapatas y las pulgas, la mejor herramienta es la prevención, por lo que un buen producto repelente sigue siendo una alternativa eficaz, si bien la ciencia veterinaria ya ha desarrollado una vacuna contra la leishmaniosis, que está dando muy buenos resultados.

Garrapatas: más peligrosas de lo que parecen

Garrapatas: más peligrosas de lo que parecen

Las garrapatas son parásitos externos que influyen en el perro no solo por su aspecto desagradable, sino que conllevan muchos riesgos para su salud.

Las garrapatas se extienden por casi todo el mundo y en España aparecen de forma estacional en las épocas de calor, de marzo a octubre. Aunque se pueden localizar en cualquier parte de la anatomía del animal, sienten predilección por las orejas, las axilas y entre los dedos.

Las garrapatas se alimentan de la sangre del perro y para ello pican en la piel, donde suelen dejar únicamente una pequeña irritación alrededor del punto de inserción. Sin embargo, pueden observarse complicaciones tras una eliminación incompleta del parásito (granulomas inflamatorios y/o abscesos).

Cuando se producen infestaciones masivas, los efectos pueden ser mucho más graves, ya que llegan a producir anemia por la cantidad de sangre que pierde el perro alimentando a tantas garrapatas.

No obstante, el riesgo principal es la transmisión de enfermedades, que pueden poner en peligro la vida del perro, como la erhlichiosis o la enfermedad de Lyme. Esta última, además, es una zoonosis, es decir, una enfermedad que puede ser transmitida del animal al hombre.

Para protegernos de los peligros de las garrapatas lo mejor es su prevención. Nuestro veterinario será el más indicado para recomendarnos el producto más adecuado, entre la amplia gama de antiparasitarios del mercado.

Picores y rascado

Picores y rascado - El veterinario será capaz de saber por qué se rasca

El rascado es un comportamiento normal del perro, como de otros animales, pero puede llegar a convertirse en un problema cuando la necesidad de rascarse se vuelve insoportable o demasiado frecuente.

En los libros técnicos el picor recibe el nombre de prurito, algo que pueden producir muchos factores y no siempre son fáciles de identificar. Las causas principales son los parásitos externos, como las pulgas, las infecciones y las alergias, por ejemplo al alimento, a los ácaros del polvo o a una combinación de todas ellas.

Únicamente el veterinario puede ser capaz de averiguar por qué se rasca nuestro perro y cómo aliviarle. Este proceso requiere tiempo y muy probablemente pruebas adicionales. Por ejemplo, puede prescribir una dieta hipoalergénica como único alimento durante varias semanas, para confirmar o descartar una reacción adversa al alimento.

Otras veces, algunos perros se rascan más de lo normal sin que exista una enfermedad concreta que provoque el picor. En estos casos, ciertos alimentos específicos, que incorporan combinaciones especiales de nutrientes, pueden ser muy beneficiosos para la piel y reducir esos picores.

Para evitar que el perro sufra la incomodidad del picor hay que proporcionarle un alimento completo y equilibrado que se adapte a sus necesidades, así como seguir el programa antiparasitario preventivo que nos indique el veterinario. Por último, no debemos dudar en consultar si nos parece que el picor empieza a estar fuera de control.