Un paraíso en la tierra

Un paraíso en la tierra

En la costa nororiental de la gran isla japonesa de Honshu hay una isla muy pequeña, llamada Tashirojima, que con el paso del tiempo ha acabado teniendo más habitantes felinos que humanos.
Esta isla, que recibe el sobrenombre de Cat Heaven Island, cuenta con apenas cien habitantes, que cuidan con esmero a los miles de gatos que la pueblan. Esta costumbre nace de la creencia japonesa que asegura que dar de comer a los gatos trae suerte, por lo que a ningún habitante de la isla se le ocurre ir en contra de las tradiciones, máxime cuando el 80 por ciento de la población tiene más de 65 años y solo uno baja de los 45. Tal es su entusiasmo que han construido un santuario para rendirles culto.
Debido al riesgo evidente de que la isla acabe despoblada, el gobierno japonés ha decidido convertir este lugar en un destino turístico temático, que estará dedicado, obviamente, al gato.
Los primeros gatos llegaron a la isla para ayudar a controlar las plagas de ratones que había en los telares de seda, muy abundantes allí, y hoy día sus descendientes cuentan con tanta protección que los habitantes de Tashirojima no permiten el acceso de perros a la isla.