Zooterapia y tenencia de gatos en personas mayores

Nuestros mayores deben recibir el máximo de cuidados por parte de la sociedad, su esfuerzo a lo largo de toda una vida lo merece. Por ello, hoy día cuentan con diversas fórmulas especiales para mejorar su calidad de vida.

Una de las atenciones especiales que se van incorporando, cada vez más es la zooterapia, es decir, la terapia asistida por animales. El contacto con animales –el gato incluido– mejora enormemente muchos aspectos relacionados con la salud y ayuda a interactuar entre sí; incluso personas completamente aisladas consiguen integrarse en el grupo gracias a la presencia de animales.

El gato no sólo es adecuado para terapias, también mejora la calidad de vida de las personas mayores que lo tienen como mascota. ¿Quieres saber por qué?

  • Proporciona compañía. Cuando una persona mayor vive sola en casa, la convivencia con un gato, le permite dar y recibir mucho cariño incondicional dejando de sentir esa soledad y tristeza que, algunas veces, ésta provoca.
  • Aumenta la autoestima. El cuidado diario del gato conlleva una responsabilidad y esto provoca que las personas mayores se sientan mejor, más necesarias y útiles.
  • Mejora el estado de salud general. Las personas mayores que tienen un gato muestran menos estrés que quienes viven solas por completo. Además, tienen menos riesgo de padecer enfermedades del corazón (el simple hecho de acariciar a un gato reduce la presión sistólica) y aumenta su concentración al tener que estar pendientes de su comida, agua, arena, etc. Como a todo esto hay que sumar que la tenencia de un gato también reduce la tristeza, la consecuencia es que las personas mayores que tienen un gato van al médico con menor frecuencia.
  • Fomenta la relación con otras personas. No es tan extraño como parece, sólo la necesidad de llevarlo al veterinario para las vacunas y las revisiones periódicas hace que la persona mayor amplíe su círculo social.

¿Cómo debe ser el gato de una persona mayor?

Como es lógico, la elección de una mascota se hace según los gustos de cada uno, pero en el caso de las personas mayores es mejor dar prioridad a la edad y el carácter.

  • ¿Qué edad debe tener el gato de una persona mayor? Los gatitos muy pequeños son más activos que los adultos y tanta actividad puede no ser del agrado de todos los mayores. Así que, por mucha alegría adicional que proporcione convivir con un gatito, es un factor primordial a la hora de elegir un gato como mascota para una persona mayor. Llegado el caso, se debe considerar adoptar un gato adulto, especialmente porque conoceremos de antemano cuál es su carácter, que es el otro punto fundamental.
  • ¿Qué carácter debe tener el gato de una persona mayor? Los gatos muy independientes, asustadizos o muy activos pueden no ser la mejor elección. Siempre que sea posible, es mejor decantarse por un gato tranquilo, sociable, al que le guste que le acaricien y subirse a descansar sobre el regazo de su dueño. Para bien o para mal, esto sólo se puede saber con seguridad cuando el gato ya es adulto.

La convivencia con mascotas no sólo es beneficiosa para las personas mayores, también lo es para los demás miembros de la familia. Si quieres saber más sobre este tema, te recomendamos nuestra sección “El placer de convivir con una mascota”.